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El primer tiempo entre Bayern Múnich y PSG dejó dos jugadas polémicas que pudieron cambiar el rumbo de la semifinal de la Champions League.

El primer tiempo del partido de vuelta de las semifinales de la Champions League entre Bayern Múnich y Paris Saint-Germain, que se disputa en el Allianz Arena, estuvo marcado por dos decisiones arbitrales que generaron una enorme controversia. La primera de ellas involucró a Nuno Mendes, quien ya había sido amonestado al inicio del encuentro por una entrada violenta contra Olise.
En una jugada en el medio campo, Mendes tocó el balón con la mano, interrumpiendo una peligrosa ofensiva del Bayern. Los jugadores del equipo bávaro reclamaron airadamente que el portugués recibiera una segunda tarjeta amarilla y, por ende, la expulsión. Sin embargo, el árbitro portugués João Pinheiro, designado por la UEFA para dirigir el encuentro, decidió no sancionarlo, argumentando que la jugada se originó en una falta previa de un jugador del Bayern.
La segunda jugada, aún más polémica, ocurrió dentro del área del PSG. Un balón golpeó la mano de João Neves, y los jugadores del Bayern reclamaron un penalti de forma vehemente. Pinheiro, no obstante, desestimó la protesta y no señaló el punto fatídico.
La red ArchivoVAR aclaró la situación, explicando que el inicio de la jugada fue un despeje de Vitinha. El balón impactó en el brazo del portugués mientras este intentaba protegerse. "Independientemente de si el brazo estaba extendido o no, este tipo de contacto con la mano no se castiga según la regla", detalló la fuente.
El partido de ida, disputado en el Parque de los Príncipes, terminó con una victoria del PSG por 5-4. El ganador de esta eliminatoria se enfrentará al Arsenal en la final del torneo.