Economía
El presidente francés Emmanuel Macron denunció que los precios del combustible en Francia son “insoportables”, tras el aumento provocado por el conflicto estadounidense-iraní y los bloqueos marítimos en el estrecho de Ormuz, el mar Rojo y el estrecho de Bab el Mandeb.

Emmanuel Macron, presidente de Francia, calificó los precios actuales de los combustibles en su país como “insoportables”, tras su escalada sostenida derivada del conflicto armado entre Estados Unidos e Irán y de las restricciones impuestas a la navegación marítima.
En una publicación realizada en la red social X al concluir una reunión conjunta con el presidente libanés Joseph Aoun y el rey Abdalá II de Jordania, Macron afirmó: “Los bloqueos (marítimos) tienen consecuencias directas en nuestra vida cotidiana. Los franceses los sufren en las estaciones de servicio, donde los precios se han vuelto insoportables”.
En ese contexto, los tres mandatarios subrayaron la necesidad imperiosa de garantizar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, el mar Rojo y el estrecho de Bab el Mandeb. Al día anterior a dicha declaración, Macron había exigido al Gobierno francés desplegar todos los esfuerzos posibles para resolver la crisis del suministro de carburantes.
El ministro de Finanzas francés, Roland Lescure, reconoció el 11 de septiembre que “los precios de los productos petrolíferos permanecerán elevados durante un largo periodo”. En ese momento, el precio del diésel superaba los 2,30 euros por litro y el de la gasolina los 2,20 euros, lo que representa un incremento promedio del 30 % respecto a los niveles previos a la crisis. En algunas estaciones de servicio, el costo del diésel se acercó a los 3 euros por litro.
El 28 de febrero pasado, Estados Unidos e Israel iniciaron ataques contra objetivos en Irán. Irán respondió con sus propias acciones militares. Hasta la fecha, el conflicto no ha alcanzado una resolución.
Como consecuencia del escalonamiento del enfrentamiento, la navegación a través del estrecho de Ormuz —una vía crítica para el transporte global de petróleo crudo, productos petrolíferos y gas natural licuado— quedó prácticamente interrumpida. Esa paralización generó un alza generalizada en los precios del combustible en la mayoría de los países del mundo, llevando al crudo Brent a superar los 109 dólares por barril.



