Estilo de vida
Tyler Perry pone en el mercado la residencia temporal del duque y la duquesa de Sussex, adquirida en 2004 por 4,3 millones.

El inmueble que sirvió como refugio provisional para el príncipe Harry y Meghan Markle tras su llegada a Estados Unidos ha sido puesto a la venta. La propiedad, ubicada en Beverly Hills, cuenta con un precio de salida de 57 millones de dólares y pertenece al cineasta Tyler Perry.
Según informó el New York Post, se trata de una mansión de estilo mediterráneo situada dentro de la comunidad privada Beverly Ridge Estates. El complejo dispone de ocho dormitorios, doce baños y amplias zonas diseñadas para el entretenimiento. Perry adquirió este activo inmobiliario en 2004 por un coste de 4,3 millones de dólares, lo que representa una revalorización significativa en poco más de dos décadas.
La seguridad es uno de los factores clave que explican el atractivo de esta residencia entre figuras públicas. Al encontrarse en un enclave cerrado y vigilado, el lugar ha hospedado a personalidades de alto perfil como Oprah Winfrey y el expresidente Barack Obama. Esta discreción fue precisamente uno de los motivos por los que la pareja real eligió este domicilio durante su estancia inicial en suelo estadounidense.
Harry y Markle utilizaron esta vivienda como base temporal después de mudarse a EE. UU. en 2020. En una entrevista concedida a Oprah Winfrey en 2021, la duquesa de Sussex detalló las razones detrás de esa elección: “Necesitábamos una casa y él ofrecía también seguridad”, declaró entonces.
Paralelamente a esta operación, Perry ha listado otra de sus propiedades en la misma zona, una finca de 22,5 acres, aunque el foco mediático recae sobre la residencia asociada a la familia real británica. El valor actual de 57 millones contrasta fuertemente con la inversión original realizada por el productor hace más de veinte años.



