Fútbol
Hansi Flick admitió que decidir quiénes inician y quiénes se quedan en el banquillo es su mayor desafío en el Barcelona, pese a la racha perfecta de siete victorias en La Liga.

Hansi Flick ha reconocido públicamente que su principal dificultad al frente del Barcelona no radica en los resultados, sino en la gestión diaria de una plantilla repleta de figuras internacionales. Aunque el equipo mantiene un arranque impecable en La Liga con siete triunfos en siete partidos, el técnico alemán describió como “lo más duro” tener que dejar en el banquillo a jugadores de la talla de Gavi, Xavi Espart, Jules Koundé y Wojciech Szczesny.
El Barça venció 3-1 al Sevilla en el Ramón Sánchez Pizjuán, manteniendo su récord perfecto en la competición doméstica. Youssouf Fofana abrió el marcador para los locales en el minuto 19, pero Raphinha empató apenas tres minutos después tras un pase preciso de Andreas Christensen. El extremo brasileño, reubicado con éxito como nueve tras las salidas estivales de Robert Lewandowski y Ferran Torres, anotó dos goles más en la segunda mitad para completar su segundo hat-trick en 72 horas. Ambas asistencias provinieron de Lamine Yamal, y el tanto elevó su cuenta personal a 14 goles en todas las competiciones esta temporada.
El debutante portero Dominik Livakovic ofreció una actuación segura bajo los palos, mientras que Pau Cubarsi y Eric García contuvieron eficazmente las opciones ofensivas del Sevilla, contribuyendo así a la séptima victoria liguera consecutiva del conjunto azulgrana.
Flick generó sorpresa al alinear a Livakovic en lugar de Szczesny, pese a haber señalado previamente que el guardameta polaco ocupaba la segunda posición en la jerarquía. Tras el partido, declaró a SPORT que la decisión se basó en una percepción instintiva: “A veces no se trata solo de analizar todo. A veces también interviene la sensación”. Explicó que ese día su intuición le indicó que Livakovic era la opción adecuada, y que esa convicción fue compartida con su cuerpo técnico antes de confirmar la alineación.
Aclaró que la decisión no implicaba una evaluación negativa de Szczesny: “No significa que hayamos analizado y decidido que no confiamos en él o algo parecido. Pero hoy, para mí, esta fue la decisión correcta”. Subrayó además que la jerarquía entre los porteros sigue siendo flexible: “Él estuvo bien. Al final, es una decisión que tomé yo. Ya lo dije antes: a veces ves a un jugador y sientes que podría ser la primera opción en este puesto, y tomas una decisión distinta. Eso es lo que ocurrió. No es algo tan trascendental. Esta decisión solo aplica para este partido.”
Flick subrayó que la exigencia más intensa de su labor actual no es táctica ni técnica, sino emocional. “Para mí, esto es lo más difícil en este momento”, afirmó. Reconoció que la calidad colectiva del plantel permite alegrías generalizadas, pero destacó la complejidad humana de sus decisiones: “Cuando miro al banquillo y veo que Gavi no va a jugar, que Xavi no puede jugar, que Koundé no puede jugar, que Szczesny no puede jugar… no es fácil.”
Agregó que su cercanía con todos los futbolistas agrava la carga: “Tampoco es fácil para mí, porque estoy cerca de todos, estoy con todos, y aun así tengo que tomar estas decisiones. Al final, así son las cosas. Siempre pienso en el equipo. No hay nada personal. Es por el equipo. Por eso tomamos esta decisión. Sí, al final, ese es mi trabajo. Pero en este momento no es fácil.”
El Barcelona entra ahora en una pausa internacional de tres semanas, liderando La Liga con 21 puntos tras siete jornadas y una ventaja de tres unidades sobre su inmediato perseguidor. La competición doméstica retomará el 10 de octubre con el duelo ante el Getafe. Tras ese encuentro, el equipo dirigido por Flick centrará su atención en un decisivo choque de la Liga de Campeones contra el Galatasaray, programado para el 13 de octubre.



