Fútbol
La investigación revela pagos adicionales del organizador del Mundial 2026 no declarados en el informe anual de la federación.

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, percibió 1,76 millones de dólares adicionales durante 2024 procedentes de la empresa organizadora del Mundial 2026 en Estados Unidos. Esta cifra no aparece reflejada en el salario oficial publicado dentro del informe anual del organismo internacional, según una investigación publicada por The Times.
Los datos fiscales indican que Infantino recibió un total de 4,274 millones de francos suizos (aproximadamente 3,88 millones de libras esterlinas) como compensación base registrada en las cuentas de la FIFA. A esto se sumaron los 1,76 millones de dólares aportados por FWC2026 US Inc., entidad responsable de la logística del torneo en suelo estadounidense.
La documentación tributaria presentada ante las autoridades de EE.UU. confirma estos pagos extra, ausentes en las declaraciones de remuneraciones del máximo dirigente futbolístico. Fuentes citadas por el diario sugieren que estas transferencias podrían haber continuado en 2025 y 2026 con montantes similares o superiores, aunque no se ha revelado el volumen total acumulado.
Miguel Maduro, exjefe del Comité de Gobernanza de la FIFA, criticó la opacidad de estos movimientos financieros. El antiguo directivo instó a abrir una investigación independiente para verificar si dichos cobros cumplen con la normativa interna de la organización.
Maduro fundamentó su postura en el artículo 43, apartado 13, de los estatutos de la FIFA. Dicha cláusula obliga a divulgar individualmente las retribuciones del presidente, los miembros del consejo y el secretario general. Para el exfuncionario, la falta de detalle en los informes anuales vulnera el principio de transparencia requerido para todos los beneficios asociados a sus cargos.
El análisis también abordó el estilo de vida del dirigente en Miami, donde alquiló una propiedad de lujo frente al mar por decenas de miles de dólares mensuales antes del campeonato. No obstante, el reportaje aclara que no existe evidencia que vincule directamente los fondos adicionales con el coste de dicha residencia.
The Times solicitó explicaciones a la FIFA sobre la naturaleza de estos pagos y las razones de su exclusión en la memoria anual. La respuesta recibida no justificó por qué tales cantidades omitieron los canales de divulgación pública habituales.
Estos hallazgos intensifican el escrutinio sobre la gestión de Infantino, especialmente en relación con las estrategias de inversión vinculadas al Mundial 2026. Las dudas sobre el manejo de los derechos comerciales y la estructura financiera de la competición permanecen abiertas mientras persisten las críticas hacia la administración actual.



