Fútbol
En julio de 1966, Inglaterra conquistó su primer Mundial de fútbol en un torneo marcado por un gol polémico y la primera participación de Corea del Norte.

En julio de 1966, Inglaterra fue el centro de atención al organizar por primera vez la octava edición de la Copa Mundial de Fútbol, celebrada del 11 al 30 de ese mes. En este torneo participaron 16 selecciones, la mayoría provenientes de Europa, y se destacó la presencia inédita de Corea del Norte, el único representante asiático en la competición.
Como en ediciones anteriores, el Mundial de 1966 estuvo marcado por situaciones insólitas y decisiones controvertidas. A día de hoy, algunas de estas resoluciones continúan siendo objeto de debate y misterio para muchos.
Entre los hechos singulares se encuentra el robo del trofeo, que fue recuperado cuatro meses antes del inicio del torneo gracias a un perro llamado Pickles. Además, la final de ese año dejó un gol en el tiempo extra que sigue generando interrogantes. El jugador inglés Geoff Hurst anotó un tanto controvertido contra Alemania Occidental cuando el balón, tras un disparo, golpeó el poste y luego cayó sobre la línea de gol. Tras consultar con el juez de línea, el árbitro concedió el gol a Inglaterra. El partido terminó 4-2 a favor de Inglaterra en la prórroga.
Este gol generó polémica durante años, ya que muchos sostienen que la pelota no cruzó completamente la línea. Asimismo, analistas acusaron al juez de línea soviético Tofiq Bahramov de influir en la decisión arbitral, vinculando su actuación al contexto de la Guerra Fría y a la derrota de Alemania Occidental frente a la Unión Soviética en semifinales.
El Mundial de 1966 se disputó en un contexto de fuerte tensión entre los bloques occidental y oriental, lo que provocó encuentros cargados de violencia entre selecciones de ambos bandos. Corea del Norte, en su debut mundialista, perdió ante la Unión Soviética, pero sorprendió al vencer 1-0 a Italia, uno de los equipos favoritos, y empatar con Chile.
En cuartos de final, Corea del Norte se adelantó 3-0 frente a Portugal hasta el minuto 27. A partir de ese momento, el partido cambió radicalmente, con una avalancha de goles que terminó con una victoria portuguesa por 5-3.
Por otra parte, el Mundial de 1966 fue la última edición disputada con el trofeo conocido como la Copa Jules Rimet. En 1970, Brasil ganó este trofeo de forma definitiva, dando paso a la aparición del nuevo diseño del trofeo para los torneos posteriores.



