Fútbol
Ramon Vega, exdefensa del Tottenham, anuncia su candidatura para disputar la presidencia de la FIFA a Gianni Infantino.

Ramon Vega, antiguo zaguero del Tottenham Hotspur, ha manifestado su intención de presentarse como candidato a la presidencia de la FIFA. El exjugador suizo busca competir contra el actual mandatario, Gianni Infantino, en los comicios previstos para el próximo año.
Esta declaración convierte a Vega en la primera figura pública que confirma sus aspiraciones electorales frente al dirigente, quien hasta ahora se perfilaba como el único contendiente para la reelección según diversos rumores previos.
La posición de Infantino ha sufrido un deterioro notable después de la conclusión de la Copa Mundial de 2026. Su propuesta de vender participaciones en futuros torneos a inversores privados fracasó y generó una reacción adversa generalizada en el ámbito futbolístico.
Dicha iniciativa provocó exigencias de dimisión por parte de la UEFA, la Concacaf y la Confederación Asiática de Fútbol. Ante estas presiones, Infantino rechazó renunciar y afirmó mantener su compromiso total con la dirección de la organización, tal como le fue encomendado mediante su elección anterior.
Vega fundamenta su campaña en la necesidad de "reunir a la familia global del fútbol" y restaurar la confianza perdida. El excentrocampista defensivo, que también militó en el Watford y el Celtic, abandonó la práctica activa en 2004 y desarrolló posteriormente una carrera profesional en el sector financiero.
Al anunciar su postulación, el candidato detalló sus objetivos: implementar reformas genuinas y duraderas, modernizar la estructura institucional para el siglo XXI y recuperar la estabilidad y credibilidad de la entidad. Subrayó que el fútbol pertenece a jugadores, entrenadores, árbitros, aficionados y comunidades, no a presidentes ni confederaciones.
Según sus declaraciones, las batallas egocéntricas dentro de la administración han dañado la reputación de la FIFA y desmoralizado el deporte. Argumentó que los conflictos actuales no deben afectar a quienes son esenciales para el juego. Para Vega, la situación requiere cambios decisivos y una nueva dirección, descartando ajustes meramente cosméticos.
El exfutbolista describió el estado actual de la institución como crítico, comparándolo con un paciente en cuidados intensivos. Insistió en que no es posible esperar más tiempo para abordar la crisis de gobernanza y la erosión de la confianza entre los actores globales del fútbol.



