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Treinta y seis migrantes africanos, deportados desde Estados Unidos a Camerún entre enero y mayo de 2026, iniciaron una acción legal en Yaundé para suspender el acuerdo migratorio bilateral y evitar su devolución a sus países de origen.

Treinta y seis migrantes africanos, expulsados desde Estados Unidos hacia Camerún entre enero y mayo de este año, presentaron una demanda ante la Corte Administrativa de Yaundé. Su objetivo es regularizar su situación jurídica en territorio camerunés y evitar cualquier nueva deportación a sus naciones de origen, según anunció su abogado el miércoles.
La acción legal busca la suspensión inmediata del acuerdo migratorio firmado entre Camerún y Estados Unidos. Según explicó el letrado Fro Owah, la medida pretende garantizar que los afectados puedan residir legalmente en Camerún y no sean trasladados forzosamente a sus países de procedencia.
La demanda cuestiona específicamente la aplicación por parte de las autoridades camerunesas de un arreglo bilateral mediante el cual fueron trasladadas personas a quienes tribunales estadounidenses de inmigración habían otorgado protección contra la expulsión a sus países de origen. El recurso impugna que dicho mecanismo se ejecute sin respetar esa protección previamente reconocida.
Además de la suspensión del acuerdo, los demandantes solicitan que se congelen todas las acciones derivadas del mismo hasta que se resuelva su validez jurídica. También exigen que el Gobierno camerunés precise formalmente la condición legal de los 36 migrantes y les prohíba ser enviados a Estados donde podrían enfrentar persecución o tortura.
Los migrantes permanecen actualmente alojados en un centro gestionado conjuntamente por las autoridades camerunesas y la Organización Internacional para las Migraciones. Según su representante legal, carecen de documentos de identidad válidos, no cuentan con un estatus jurídico definido y están sujetos a restricciones en su libertad de movimiento.
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