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Las autoridades estadounidenses investigan un ciberataque no revelado previamente contra Micro-Com, firma con sede en Olathe (Kansas), mientras se reportan otros ataques vinculados a Irán contra redes de agua en Minnesota.

Funcionarios estadounidenses están llevando a cabo una investigación sobre un incidente de intrusión informática dirigido contra Micro-Com, una compañía especializada en tecnologías para infraestructura hídrica y con sede en Olathe, estado de Kansas. El caso pone de manifiesto las vulnerabilidades del sector crítico de suministro de agua ante amenazas cibernéticas.
Según Reuters, la empresa no formó parte de una campaña más amplia que, desde julio, ha afectado instalaciones de tratamiento y distribución de agua en Minnesota y otras jurisdicciones. Esa campaña está bajo sospecha de vinculación con actores iraníes.
Micro-Com y el Buró Federal de Investigaciones (FBI) confirmaron conjuntamente que sufrieron un ciberataque. El incidente no había sido divulgado públicamente hasta ahora.
El grupo de ciberdelincuentes conocido como Baracuda reclamó la autoría del ataque. Se trata de una organización relativamente nueva que aplica tácticas de ransomware y afirma operar exclusivamente con fines lucrativos, sin respaldo estatal alguno.
En julio pasado, redes de agua en Minnesota fueron blanco de múltiples intrusiones digitales. Informes periodísticos estadounidenses señalaron indicios claros de participación de un colectivo de hackers asociado al gobierno iraní.
Fuentes citadas por medios norteamericanos —entre ellas una firma especializada en ciberseguridad y funcionarios investigadores— indicaron que aproximadamente treinta sistemas hídricos fueron comprometidos durante los días domingo y lunes, empleando técnicas típicas de un grupo respaldado por Irán.
Como consecuencia directa, el suministro de agua en la localidad de Brahma, dentro del área metropolitana de Minneapolis, se interrumpió durante cerca de dos horas. Tras esa pausa, las operaciones de las redes volvieron a su normalidad.
La empresa de seguridad Tenable evaluó que los métodos utilizados en esos ataques coinciden con los patrones operativos atribuidos a CyberAv3ngers, una organización a la que las autoridades estadounidenses acusan de actuar bajo dirección de Teherán.