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Un brote de norovirus afectó a 125 personas a bordo del crucero Ruby Princess durante un viaje entre San Francisco, Canadá y Alaska.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos confirmaron un brote del virus norovirus en el crucero Ruby Princess, operado por Princess Cruises, que realizó un recorrido desde San Francisco hacia Canadá y Alaska, regresando a su puerto de origen a principios de julio.
Según el programa de desinfección de barcos de los CDC, 102 pasajeros de un total de 3.032 reportaron síntomas durante la travesía, lo que representa el 3,4% de los viajeros. Además, 23 miembros de la tripulación de 1.144 también presentaron síntomas, equivalente al 2%. Los signos más comunes fueron diarrea y vómitos, y las autoridades sanitarias identificaron al norovirus como el agente causante del brote.
La travesía comenzó el 12 de junio y se extendió hasta el 2 de julio. El programa de desinfección notificó el brote el 28 de junio, días antes de que el barco regresara a San Francisco. Los datos de los CDC indican que las cifras reportadas corresponden al total de casos durante todo el viaje, sin implicar que todos los afectados estuvieran enfermos simultáneamente al arribar o partir.
Las autoridades estadounidenses monitorean los brotes de enfermedades gastrointestinales en barcos mediante un sistema específico. Los CDC publican datos de brotes cuando la embarcación está dentro del programa de desinfección, es decir, en viajes que incluyen puertos estadounidenses y extranjeros, y cuando al menos el 3% de pasajeros o tripulación reportan síntomas gastrointestinales.
Princess Cruises y la tripulación informaron que implementaron varias acciones para limitar la propagación del virus. Estas incluyeron intensificar las labores de limpieza y desinfección según el plan de respuesta a brotes, recolectar muestras de heces de los casos para análisis, aislar a los pasajeros y tripulantes enfermos, y coordinar con el programa de desinfección sobre protocolos de higiene y reporte de casos. Los CDC mantienen vigilancia remota sobre la situación, revisando la respuesta del barco y las tareas de desinfección.
La agencia Associated Press reportó que en total 125 personas entre pasajeros y tripulación resultaron afectadas. El brote no se presentó simultáneamente en todos los casos, sino que fue reportado a las autoridades sanitarias antes de que el barco llegara a San Francisco. La empresa indicó que el personal aplicó medidas de limpieza reforzadas y que la nave será sometida a una limpieza exhaustiva antes de su próximo viaje.
El norovirus se transmite comúnmente a través de alimentos o agua contaminados, contacto con superficies infectadas seguido de tocarse la boca, o por contacto cercano con personas enfermas. La rapidez de contagio y la facilidad de transmisión son características destacadas del virus, incluso cuando los síntomas son breves en la mayoría de los afectados.
Este virus provoca gastroenteritis aguda, manifestándose principalmente con vómitos, diarrea y calambres abdominales. También puede acompañarse de náuseas, dolor de cabeza, dolores musculares o fiebre leve. Generalmente, los pacientes se recuperan en pocos días, aunque el riesgo aumenta en personas mayores, niños pequeños, y quienes padecen enfermedades crónicas o tienen sistemas inmunitarios debilitados, especialmente si el vómito y la diarrea causan deshidratación.
Los CDC definen un caso de gastroenteritis aguda como la presencia de tres o más deposiciones blandas en 24 horas o vómitos acompañados de síntomas como diarrea, dolor muscular, cefalea, calambres abdominales o fiebre. Recomiendan informar al centro médico a bordo tan pronto como aparezcan los síntomas para facilitar la detección rápida del brote y la implementación de medidas para limitar su propagación.
Frente al norovirus, el uso exclusivo de gel desinfectante para manos no es suficiente. Las directrices estadounidenses subrayan que el lavado minucioso con agua y jabón es la medida más efectiva, ya que el desinfectante no actúa bien contra este virus. Además, se aconseja no preparar alimentos ni cuidar a otras personas durante la enfermedad, y limpiar y desinfectar cuidadosamente las superficies contaminadas.
Los organismos de salud recomiendan a los pasajeros de cruceros lavarse las manos antes de comer y después de usar el baño, evitar compartir alimentos o utensilios con personas enfermas, reportar cualquier síntoma gastrointestinal al centro médico a bordo y cumplir con el aislamiento temporal si se presentan síntomas.
Este brote coincide con un aumento global del interés en eventos sanitarios relacionados con embarcaciones, tras un brote previo del virus Hanta tipo Andes vinculado al crucero M/V Hondius. La Organización Mundial de la Salud informó el 28 de mayo de 2026 que ese brote causó 13 casos, incluyendo tres muertes, y que se rastrearon cientos de contactos en varias naciones, aunque el riesgo global fue calificado como bajo.
Es importante distinguir entre ambos virus. El virus Hanta asociado al tipo Andes tiene un mecanismo de transmisión y gravedad clínica diferente, pudiendo causar complicaciones respiratorias severas. En cambio, el norovirus suele provocar una enfermedad gastrointestinal aguda y de rápida propagación, con menor letalidad en personas sanas si se trata la deshidratación y se aplican medidas de aislamiento e higiene.
Los cruceros constituyen un entorno propicio para la difusión de virus gastrointestinales, no porque sean necesariamente la fuente inicial, sino por reunir a miles de personas en espacios cerrados o semi cerrados, donde el contacto entre pasajeros es frecuente y comparten restaurantes, pasillos, ascensores y otras instalaciones comunes.
Los CDC señalan que el norovirus es común en lugares donde las personas conviven o se reúnen en espacios reducidos, como cruceros, campamentos, residencias universitarias, hogares de cuidado y hoteles, siendo una causa habitual de diarrea aguda en viajeros en ambientes con espacio limitado.



