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China acusa a ejecutivos de empresas tecnológicas estadounidenses de exagerar riesgos para frenar el desarrollo de la inteligencia artificial, mientras líderes de Silicon Valley piden una pausa. Las acciones relacionadas con IA cayeron tras la alianza de figuras clave como Sam Altman y Elon Musk.

China acusó a funcionarios de empresas tecnológicas estadounidenses de "alarmismo" tras las llamadas de líderes de Silicon Valley a ralentizar el desarrollo de la inteligencia artificial por preocupaciones sobre seguridad, según informó "The Telegraph".
El posicionamiento chino llegó tras la caída de las acciones vinculadas a la inteligencia artificial, tras la adhesión de líderes de "OpenAI", "Anthropic", "SpaceX" y "Google DeepMind" a la llamada para detener el acelerado desarrollo.
Por su parte, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Guo Jiakun, afirmó que el "alarmismo, la confrontación y la competencia feroz" obstaculizarán la gobernanza global de la inteligencia artificial.
Añadió que los países deben fomentar el desarrollo de la inteligencia artificial "abierta, inclusiva, beneficiosa para todos y ética".
Dario Amodei, presidente de "Anthropic", había pedido en un mensaje el sábado ralentizar el desarrollo a nivel sectorial para evitar que los problemas de seguridad escapen del control. Su llamado fue respaldado por Sam Altman, presidente de "OpenAI", Sir Demis Hassabis, presidente de "Google DeepMind", y Elon Musk.
China y Estados Unidos compiten por desarrollar las tecnologías de inteligencia artificial más avanzadas, mientras que Pekín depende en gran medida de modelos más baratos y de código abierto que pueden ser desarrollados por múltiples programadores en lugar de una sola empresa.
Tras las advertencias, los principales índices europeos en Francia, Alemania y España cayeron hasta un 0,9%, después de las pérdidas en Corea del Sur y Japón, donde el índice "KOSPI" bajó un 3,3% y el índice "Nikkei" un 0,8%.
Esto recordó la caída de empresas tecnológicas el año pasado tras el lanzamiento por parte de la empresa china "DeepSeek" de un robot de conversación que se dijo había sido desarrollado a un costo mucho menor que los modelos de "OpenAI" y "Anthropic".
En contraste, inversores cuestionaron las motivaciones de los líderes tecnológicos, mientras "OpenAI" y "Anthropic" se preparan para ofrecer sus acciones en Wall Street. El inversor Michael Perry dijo que las advertencias representan un intento de aumentar la percepción de fuerza de estas empresas antes de su salida pública.



