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De las escuelas a TikTok: cómo las agrupaciones armadas reclutan niños en Colombia
Organización Human Rights Watch advierte sobre el aumento de la reclutación de niños por grupos armados en Colombia, impulsada por pobreza, exclusión social y el uso creciente de redes sociales.

La organización Human Rights Watch ha advertido sobre el aumento de operaciones de reclutamiento de niños por parte de grupos armados en Colombia, señalando que la pobreza, la exclusión social, la violencia familiar, la falta de oportunidades educativas, junto con las redes sociales, se han convertido en herramientas principales para atraer a menores.
En un nuevo informe, la organización indicó que el gobierno no ha podido responder de manera efectiva al creciente fenómeno, a pesar de contar con políticas oficiales destinadas a prevenir el reclutamiento, proteger a los niños y reintegrar a quienes son liberados.
Más de 1500 niños reclutados
Según datos oficiales, se ha reclutado a al menos 1500 niños desde 2021, con un aumento significativo registrado desde 2023. Las agrupaciones armadas desmovilizadas de la Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) asumen la mayor parte de las responsabilidades, mientras que más de la mitad de los casos se concentran en la región de Cauca, en el suroeste del país.
Los niños indígenas enfrentan un riesgo particular; representan aproximadamente la mitad de los casos registrados, a pesar de constituir solo el 4% de la población nacional. Además, más del 30% de los niños reclutados tienen entre 10 y 14 años, una edad que, según el derecho internacional, podría convertir su reclutamiento en un crimen de guerra.
Human Rights Watch afirmó que los grupos armados explotan las condiciones sociales y económicas precarias, atraen a los niños mediante promesas de dinero, poder y estatus social. También utilizan intermediarios y reclutadores civiles que reciben cantidades que llegan hasta mil dólares por cada niño reclutado.
La organización informó que algunos niños son trasladados a otras zonas para aislarlos de sus familias y comunidades, y luego se les utiliza para recopilar información, transportar mensajes, brindar atención médica, custodiar rehenes, traficar drogas o proteger a líderes del grupo. Las niñas, en particular, corren un alto riesgo de abuso físico y violencia sexual.
La organización criticó las políticas gubernamentales, señalando que la política nacional de prevención del reclutamiento, aprobada en 2018, está desactualizada y carece de un plan de acción claro y de presupuesto asignado. Asimismo, las entidades encargadas de coordinar esfuerzos de protección sufren escasez de recursos y autoridad.
Human Rights Watch consideró que el sistema judicial ha fallado al no sancionar a los responsables, ya que apenas el 1% de las denuncias relacionadas con el reclutamiento infantil durante la última década condujeron a investigaciones penales, y solo el 0,2% terminaron en sentencias de condena.
La organización instó a la nueva administración del presidente Abigail de la Espriella a adoptar una política integral de seguridad y justicia, priorizando la protección de los niños, proporcionando recursos necesarios a las entidades locales y apoyando a las comunidades indígenas y líderes locales.
Las redes sociales como herramienta de reclutamiento
Human Rights Watch advirtió que los grupos armados están aprovechando cada vez más las plataformas de redes sociales para llegar a los niños.
Los investigadores de la organización revisaron más de 70 testimonios y 40 publicaciones en plataformas como Facebook y TikTok, que incluían contenido que glorificaba la incorporación a grupos armados y animaba a los usuarios a unirse a ellos.
La organización indicó que estos grupos utilizan estas plataformas para presentar una imagen atractiva de la vida dentro de sus filas, difundiendo ofertas laborales que parecen oportunidades profesionales pero que en realidad funcionan como medios para reclutar niños, además de comunicarse con ellos a través de salas de chat públicas y mensajes privados.
Según el informe, las plataformas no han logrado detectar eficazmente este tipo de contenido, eliminarlo o impedir su difusión, y en algunos casos, las algoritmos de las plataformas contribuyeron a aumentar su alcance.
Las empresas Meta y ByteDance, propietarias de Facebook y TikTok, confirmaron a la organización que sus políticas prohíben contenido que promueva, apoye o glorifique organizaciones violentas, incluidos grupos armados colombianos, y cuentan con mecanismos para proteger a los niños y evitar la propagación de este contenido. Además, informaron haber eliminado cuentas reportadas por la organización que contenían ofertas explícitas de reclutamiento. También exigieron a las plataformas de redes sociales fortalecer los sistemas de detección de contenido que facilita el reclutamiento de niños.
"Detener el reclutamiento de niños requerirá mucho más que simplemente desplegar soldados en el terreno", afirmó Juanita Guevara, directora de la división de las Américas en Human Rights Watch, destacando que los niños en riesgo necesitan verdaderas oportunidades de educación y empleo.
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