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Fuentes diplomáticas y militares estadounidenses revelaron que la administración de Donald Trump trabaja en un "discurso operativo" que planea presentar al primer ministro israelí Benjamín Netanyahu durante su próxima reunión en Washington, en caso de acordar una operación militar conjunta contra Irán, cuyo primer objetivo sería debilitar la influencia de la Guardia Revolucionaria.

Fuentes diplomáticas y militares estadounidenses informadas revelaron que la administración del presidente estadounidense Donald Trump trabaja en la elaboración de lo que denominan el "discurso operativo" que planea presentar al primer ministro israelí Benjamín Netanyahu durante su próxima reunión en Washington, en caso de acordar el lanzamiento de una operación militar conjunta contra Irán, con el objetivo principal de socavar la influencia de la Guardia Revolucionaria y sacarla del círculo de influencia en la toma de decisiones iraní.
Las fuentes dijeron a "Erem News" que el plan estadounidense no se centra, en su primera fase, en las instalaciones nucleares, sino que apunta a las capacidades militares de la Guardia Revolucionaria, incluyendo las fuerzas aéreas y navales, los sistemas de misiles balísticos, los drones y las defensas aéreas, con el fin de paralizar sus capacidades operativas en un período que no exceda los diez días.
Agregaron que Washington considera que neutralizar a la Guardia Revolucionaria le otorgará una ventaja política y militar para presionar a Teherán a aceptar sus condiciones, ya sea en relación con el programa nuclear, la seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz u otros archivos regionales.
Tres niveles de la acción militar
Según las fuentes, una sala de operaciones conjunta que incluye a funcionarios militares y de inteligencia estadounidenses continúa reuniéndose periódicamente, y ha concluido la preparación de tres niveles principales para cualquier posible acción militar contra Irán, que se actualizan constantemente antes de ser elevados a los liderazgos políticos en Washington y Tel Aviv.
El primer nivel se basa en atacar la infraestructura militar de la Guardia Revolucionaria, incluyendo sus bases terrestres, navales y aéreas, las plataformas de lanzamiento de misiles, las unidades de drones y los centros de mando y control.
En cuanto al segundo nivel, se centra en la infraestructura estratégica, incluyendo instalaciones energéticas, redes de transporte, almacenes de petróleo e instalaciones industriales que constituyen pilares logísticos y económicos del Estado iraní.
Por otro lado, el tercer nivel, relacionado con atacar las instalaciones nucleares iraníes, sigue siendo una decisión exclusiva del presidente estadounidense, según las fuentes, que afirmaron que esta opción está sujeta a cálculos políticos y militares más complejos.
Washington quiere liderar la decisión
Un diplomático estadounidense informado sobre las relaciones entre Washington y Tel Aviv confirmó que la aprobación de Trump para celebrar la cumbre con Netanyahu se produjo tras intensas comunicaciones y presiones políticas, cuyo objetivo era unificar la visión entre ambas partes, con la Casa Blanca insistiendo en que el liderazgo político y militar de la posible operación permanezca en manos de Estados Unidos.
La fuente explicó a "Erem News" que se celebraron reuniones intensivas durante las últimas dos semanas entre funcionarios del Pentágono, la Agencia Central de Inteligencia estadounidense "CIA", el Ministerio de Defensa israelí y el "Mossad", para ultimar la distribución de roles, los límites de responsabilidades, el banco de objetivos y los mecanismos para gestionar cualquier enfrentamiento conjunto.
Añadió que la mayoría de los aspectos logísticos y militares están listos, mientras que las discusiones actuales se centran en el momento de la operación, su magnitud y los objetivos con los que comenzará, con Washington cuidando de que Israel no sobrepase el marco operativo establecido por la administración estadounidense.
Preocupaciones por la respuesta de Irán
Por su parte, un exfuncionario del Ministerio de Defensa estadounidense dijo que el mayor desafío que enfrenta Trump es cómo gestionar las operaciones conjuntas con Israel, teniendo en cuenta las probabilidades de una respuesta iraní a través de sus aliados en la región, encabezados por los hutíes y Hizbulá.
Explicó a "Erem News" que la administración estadounidense estudia la distribución de sectores de operaciones entre las fuerzas estadounidenses e israelíes, tanto en términos de alcance geográfico como de tipo de objetivos, con una evaluación continua de la capacidad de Israel para contener cualquier reacción que pueda afectar el curso de las operaciones.
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