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La justicia iraquí incautó más de 12 millones de dólares, propiedades y armas en la investigación contra Adnan al-Jumaili, exviceministro de Petróleo.

El sistema judicial de Irak anunció este martes la incautación de dinero en efectivo por un valor superior a los 12 millones de dólares, además de decenas de propiedades y armamento, en el marco de las investigaciones contra Adnan al-Jumaili, exviceministro de Petróleo para Asuntos de Liquidación.
El Consejo Supremo de Justicia informó en un comunicado que las pesquisas preliminares realizadas por el juez de instrucción del Tribunal Central para la Lucha contra la Corrupción permitieron confiscar cerca de 10 millones de dólares estadounidenses y 3 mil millones de dinares iraquíes, equivalentes a más de dos millones de dólares, elevando el total de fondos incautados a más de 12 millones de dólares.
El comunicado añadió que las investigaciones también revelaron la existencia de grandes cantidades de armas ligeras y medias, y confirmó que las pesquisas continúan para identificar a todas las personas y entidades vinculadas con el caso.
Medios de comunicación y plataformas locales difundieron imágenes del domicilio de al-Jumaili que mostraban un arsenal variado, incluyendo fusiles de asalto modelo AK-47, versiones yugoslavas del M-92 Zastava y modelos rusos AKS-74U, además de fusiles estadounidenses M4 y M16, así como armas alemanas e italianas, junto con ametralladoras MP5K.
Las fotografías también evidenciaron la presencia de armamento automático de calibre medio y pesado, rifles de francotirador avanzados, así como una colección de pistolas y armas modificadas.

Un fuente de seguridad informó el 29 de mayo sobre la detención de al-Jumaili, quien había ocupado el cargo de viceministro de Petróleo para Asuntos de Liquidación y fue director general de la Compañía de Refinerías del Norte, en relación con acusaciones de corrupción financiera y administrativa.
Anteriormente, el 3 de mayo de 2026, el primer ministro Ali al-Zaidi emitió una orden para destituir a al-Jumaili de la dirección de la Compañía de Refinerías del Norte y nombrar en su lugar a Qusay Khalaf.
Estas acciones forman parte de una campaña amplia lanzada por el gobierno de al-Zaidi para combatir la corrupción, revisar contratos estatales y abrir investigaciones sobre casos sospechosos de malversación de fondos públicos, en lo que el Ejecutivo denomina una nueva etapa destinada a perseguir a altos funcionarios implicados en actos corruptos y recuperar el dinero público.



