Mundo
El presidente liberiano Joseph Boakai destituyó a doce altos funcionarios de la autoridad aeroportuaria, la policía y los servicios de seguridad tras dos grandes operaciones de incautación de cocaína en julio y semanas previas.

El presidente de Liberia, Joseph Boakai, adoptó una postura firme tras varias incautaciones masivas de cocaína registradas en las últimas semanas. Como consecuencia, removió de sus cargos a doce altos funcionarios vinculados al aeropuerto internacional, a las fuerzas policiales y a los organismos de seguridad nacional.
Entre las acciones que motivaron estas medidas figuran dos operativos destacados: el primero, ocurrido en julio, permitió recuperar cerca de cuatro toneladas de cocaína en las cercanías de Monrovia, la capital liberiana; su valor supera los 300 millones de dólares. El segundo, ejecutado semanas antes en el aeropuerto internacional, derivó en la confiscación de más de 230 kilogramos de la misma sustancia.
Según un informe de Radio Francia Internacional, los destituidos incluyen figuras prominentes dentro de la autoridad aeroportuaria, la policía y los servicios de inteligencia. El analista liberiano Abdullah Kiatamba señaló que estos despidos evidencian la profundidad histórica del tráfico de drogas en el país. “Esto muestra que el comercio de drogas está profundamente arraigado en Liberia desde hace años; la corrupción ha alcanzado a la policía, los servicios de inteligencia y otras agencias de seguridad. No solo estamos descubriendo drogas, sino también complicidad dentro de las instituciones del Estado”.
Kiatamba añadió que este fenómeno no es reciente: desde 2019 se han documentado casos en los que oficiales policiales escoltaron personalmente envíos de drogas. Además, subrayó que cada vez que las autoridades profundizan sus investigaciones, se revela la verdadera magnitud de la red.
La atención se centra ahora en las siguientes decisiones del presidente Joseph Boakai respecto a la continuidad de las investigaciones y a eventuales procesos judiciales. Algunos observadores consideran que estas primeras sanciones apenas exponen una fracción mínima del problema real.
Fútbol
Mundo
Líbano
Mundo