Mundo
El ejército estadounidense enfrenta una escasez crítica de misiles antimisiles en Europa, atribuida principalmente a la guerra de Donald Trump contra Irán, lo que ha reducido sus reservas para hacer frente a posibles ataques balísticos rusos.

Un funcionario de defensa estadounidense en Europa y un funcionario de la Alianza del Atlántico Norte (NATO) informaron a la agencia Associated Press que el ejército estadounidense sufre una escasez "que supera el nivel crítico" en sus existencias de misiles antimisiles avanzados en Europa, en gran parte debido a la guerra del presidente Donald Trump contra Irán.
El funcionario de defensa estadounidense señaló que la escasez más preocupante se refiere a los misiles antimisiles Patriot, capaces de derribar misiles balísticos rusos de alta velocidad.
El funcionario de la NATO confirmó la disminución de las existencias de misiles Patriot en las fuerzas estadounidenses y en las del aliado en Europa, y ambos funcionarios hablaron bajo condición de anonimato por la sensibilidad de las cuestiones militares abordadas.
El funcionario de defensa estadounidense explicó que, en caso de que Rusia lanzara un ataque con misiles balísticos contra una base militar o una central eléctrica, por ejemplo, la OTAN podría verse en una situación similar a la de Ucrania, que actualmente sufre una escasez de misiles Patriot, y podría verse obligada a "recibir golpe tras golpe".
Agregó que el ejército estadounidense en Europa "definitivamente" no posee suficientes misiles Patriot para repeler cualquier ataque continuo con misiles balísticos, y que su capacidad sería "muy limitada" incluso para enfrentar un solo ataque con un misil balístico o un misil ruso desviado de su trayectoria.
Este escenario revela las consecuencias acumulativas de la decisión de Trump de iniciar la guerra contra Irán, que entrará en su sexto mes el próximo viernes, ya que se han trasladado grandes cantidades de existencias de misiles estadounidenses en Europa al Medio Oriente, donde Estados Unidos y sus aliados del Golfo utilizaron numerosos misiles antimisiles, incluidos los Patriot, para contrarrestar drones y misiles iraníes.
Algunos de esos ataques provocaron bajas entre las fuerzas estadounidenses. Esta escasez genera preocupaciones sobre la vulnerabilidad de los países aliados ante un posible ataque ruso.



