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El mercado global de drones militares y civiles crece hacia los 100.000 millones de dólares

El sector de drones se proyecta como una de las industrias estratégicas más grandes, con un fuerte crecimiento en mercados militares y civiles hasta 2035.

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El mercado global de drones militares y civiles crece hacia los 100.000 millones de dólares
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La industria de los drones está cerca de convertirse en una de las más estratégicas a nivel mundial, con previsiones que estiman que el valor del mercado militar de estos dispositivos aumentará de 47.400 millones de dólares en 2025 a 98.200 millones en 2033, según datos de la firma especializada en análisis de mercados Grand View Research.

En paralelo, se espera que los ingresos del mercado civil y comercial de drones alcancen los 77.000 millones de dólares para 2035, acompañados de un incremento en los envíos anuales de 8 millones de unidades a finales de 2025 a más de 19 millones en la siguiente década, de acuerdo con las estimaciones de Counterpoint Research, empresa dedicada a la investigación tecnológica.

El valor económico del sector no se limita a la fabricación y venta de drones, ya que se prevé que los servicios relacionados con software, análisis de datos y plataformas en la nube aporten otros 51.000 millones de dólares adicionales a la economía global para 2035.

Crecimiento y evolución del uso de drones

El auge de los drones refleja un cambio profundo, ya que estos dispositivos han pasado de ser herramientas civiles para aplicaciones como fotografía aérea, servicios comerciales, agricultura inteligente e inspección industrial a convertirse en una industria estrechamente vinculada con la superioridad militar, según las dos compañías analizadas.

Las aplicaciones militares de los drones se remontan a la década de 1960, cuando Estados Unidos los empleó para misiones de reconocimiento durante la guerra de Vietnam. Sin embargo, el punto de inflexión se produjo tras los ataques del 11 de septiembre de 2001, cuando Estados Unidos utilizó drones Predator y Reaper en las guerras de Afganistán e Irak para tareas de vigilancia y reconocimiento.

El conflicto entre Rusia y Ucrania en 2022 marcó una nueva etapa para los drones, al convertirse en el mayor laboratorio de campo para su desarrollo. En este contexto, drones pequeños y relativamente económicos han podido realizar misiones que antes requerían aeronaves tripuladas y sistemas que costaban cientos de millones de dólares.

Ucrania como epicentro del desarrollo de drones

Según un informe de Grand View Research, las aplicaciones de inteligencia, vigilancia y reconocimiento dominaron el mercado militar global de drones en 2025. Ucrania emergió como uno de los principales beneficiarios de esta transformación, con un crecimiento de seis veces en el valor de su sector tecnológico de defensa desde el inicio del conflicto, alcanzando los 6.800 millones de dólares en 2026, según datos publicados por el Kyiv Independent.

Actualmente, Ucrania cuenta con más de 1.200 empresas privadas de defensa que operan en el sector, las cuales produjeron alrededor de 4,5 millones de drones en un solo año. Además, la inversión extranjera en este ámbito ascendió a 129 millones de dólares el año pasado.

A nivel global, América del Norte concentró más del 40% del mercado militar de drones en 2025, con cerca de 19.000 millones de dólares del total mundial, liderada por Estados Unidos como principal motor del sector, según el informe de Grand View Research.

Impacto de los drones en la industria energética rusa

Los drones ucranianos se están empleando progresivamente para paralizar las infraestructuras energéticas y económicas rusas. Kiev utiliza estos dispositivos para atacar refinerías y depósitos de petróleo en territorio ruso, con el objetivo de debilitar sus recursos financieros y desestabilizar el sector de combustibles, según medios internacionales.

Asia-Pacífico y China como líderes en producción y crecimiento

La región de Asia-Pacífico se perfila como el mercado de más rápido crecimiento hasta 2033, encabezada por China e India, impulsadas por programas de modernización militar.

China es el mayor productor mundial de drones comerciales y militares, y la ciudad de Shenzhen es considerada la capital global de la fabricación de drones, gracias a políticas gubernamentales de apoyo y a la integración de la cadena de suministro y producción.

Japón y Corea del Sur emplean esta tecnología para afrontar desafíos económicos y demográficos, como la escasez de mano de obra y el aumento de costos operativos, ampliando el uso de drones en sectores como la agricultura y la logística.

En Europa, el uso de drones se expande en aplicaciones industriales, movilidad inteligente y servicios aéreos autónomos.

En la región del Mediterráneo oriental, países están incorporando drones en proyectos de ciudades inteligentes, monitoreo de infraestructuras críticas, seguridad fronteriza y logística, junto con un aumento de inversiones en sistemas no tripulados para defensa.

Competencia global entre fabricantes de drones

La carrera por el desarrollo de drones no se limita a gobiernos y ejércitos, sino que también involucra a empresas fabricantes a nivel mundial. Compañías estadounidenses, europeas y turcas como Lockheed Martin, Northrop Grumman, BAE Systems, Thales y Baykar lideran el desarrollo de la nueva generación de drones militares y sistemas de combate autónomos apoyados en inteligencia artificial.

Este crecimiento geográfico refleja la transición de la industria de drones desde un mercado tecnológico emergente hacia un campo estratégico de competencia entre grandes potencias.

Esfuerzos de Estados Unidos para contrarrestar el dominio chino

El diario Wall Street Journal señala que Estados Unidos está intensificando sus esfuerzos para romper la hegemonía china en el mercado de drones, en un momento en que esta tecnología cobra mayor protagonismo en conflictos desde Ucrania hasta Oriente Medio.

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