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Irán minimiza impacto de visita de Trump a China en sus lazos bilaterales
El embajador iraní en Pekín aseguró que la relación con China es estratégica y que EE. UU. no podrá alterar la postura de Pekín hacia Teherán.

Horas antes de que el presidente estadounidense Donald Trump partiera hacia Pekín acompañado de altos ejecutivos de la tecnología, Irán salió al paso para restar importancia al viaje. El embajador de la República Islámica en China, Abdolreza Rahmani Fazli, afirmó que los vínculos entre Teherán y Pekín son "sólidos y estratégicos", y que ninguna presión política de Washington logrará modificarlos.
En declaraciones a la agencia oficial iraní IRNA, Rahmani Fazli subrayó que China no es para Irán un mero socio comercial o un comprador de energía, sino un pilar fundamental de su "equilibrio político frente a las presiones, amenazas y el unilateralismo internacional". "Las relaciones entre Irán y China son demasiado sólidas para que Estados Unidos pueda cambiar las posiciones de Pekín hacia Teherán mediante presiones políticas", sentenció el diplomático.
Una alianza que trasciende lo económico
El embajador añadió que la asociación bilateral se sustenta en una "civilización y cultura milenarias", y va más allá de los aspectos económicos para abarcar dimensiones estratégicas y políticas más amplias. Rahmani Fazli vinculó la visita del canciller iraní, Abbas Araghchi, a China la semana pasada como parte de un "movimiento diplomático activo de Teherán para restablecer su posición regional e internacional tras las recientes tensiones con Estados Unidos e Israel".
Según el diplomático, Irán busca, junto a sus opciones defensivas, fortalecer su posición mediante la construcción de alianzas estratégicas con potencias regionales e internacionales que garanticen la seguridad y el desarrollo compartido. "Teherán prefiere emplear herramientas diplomáticas y asociaciones a largo plazo para consolidar la estabilidad en la región", explicó.
Trump: "No necesitamos ayuda"
En contraste con la postura iraní, Trump declaró este martes que Estados Unidos "no necesita ninguna ayuda para enfrentar a Irán" y que Washington "vencerá en cualquier caso". Las declaraciones las realizó a la prensa antes de abordar el avión rumbo a China, cuando afirmó que "Estados Unidos logrará la victoria, ya sea de forma pacífica o de otra manera".
El mandatario estadounidense también aseguró que "las fuerzas navales, aéreas y todos los componentes de la maquinaria de guerra de la República Islámica de Irán han sido destruidos". Estas afirmaciones se producen en un contexto de crecientes tensiones regionales y un continuo enfrentamiento político y militar entre Washington y Teherán en torno a la guerra reciente y el programa nuclear iraní.





