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El ministro iraní Abbas Irakji asegura que la negociación con Washington contempla un acuerdo de 14 puntos que incluye a Hezbolá y el fin de conflictos en Líbano.

Abbas Irakji, ministro de Exteriores de Irán, afirmó que el país salió más fortalecido tras la última guerra, subrayando que el enemigo esperaba someter a Irán en un conflicto de 40 días, pero encontró resistencia tanto del pueblo como de las fuerzas armadas iraníes.
El funcionario destacó que los iraníes están en deuda con cada miembro de las fuerzas armadas y con la población que permaneció activa en las calles apoyando al Estado durante el conflicto.
En una entrevista para el programa "Diálogo Especial" transmitido por la cadena iraní Khabar, Irakji señaló que no existe contradicción entre la acción militar y la diplomacia, ya que ambas avanzan en la misma dirección. Añadió que en esta ocasión, los medios y la opinión pública se sumaron a estos dos pilares, conformando así cuatro elementos que trabajan conjuntamente.
Explicó que la labor diplomática consiste en consolidar los logros obtenidos en el terreno, y que los negociadores basan su trabajo en la fortaleza militar alcanzada.
Irakji mencionó que funcionarios extranjeros le expresaron que no conocían a Irán en esta dimensión y que el país sorprendió al salir más fuerte de la guerra.
Reveló que el acuerdo en negociación consta de una nota de entendimiento con 14 puntos, cuyos detalles serán comunicados al público una vez finalizada su redacción definitiva.
Indicó que el proceso de negociación se divide en dos fases: la primera corresponde a la nota de entendimiento y la segunda comprende negociaciones de 60 días sobre el programa nuclear iraní y el levantamiento de sanciones.
El ministro explicó que la nota de entendimiento contempla el fin de la guerra en todos los frentes, con especial énfasis en Líbano, y afirmó: "Nunca abandonaremos a Hezbolá y el tema de Líbano estará claramente mencionado en la nota de entendimiento".
Agregó que el documento incluye un compromiso del otro lado para no iniciar una guerra nuevamente ni emplear amenazas o fuerza, junto con un acuerdo mutuo para respetar la soberanía iraní y no intervenir en sus asuntos internos.
Irakji aseguró que existen partes que se oponen al acuerdo y buscan sabotearlo, destacando a Israel como principal opositor.
Respecto a las filtraciones sobre el acuerdo, señaló que ningún texto publicado hasta ahora tiene credibilidad y pidió mantener la calma para permitir la consecución del mejor acuerdo posible, enfatizando que ningún pacto puede beneficiar completamente a una sola parte sin la otra.
La nota de entendimiento también aborda el levantamiento del bloqueo marítimo y la situación del estrecho de Ormuz.
Al comentar las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, Irakji indicó que Trump "difunde lo que quiere a través de otros", y afirmó que Irán no habría aceptado las propuestas actuales si estuviera dispuesto a aceptarlas anteriormente.
Ratificó que Irán está preparado para cualquier enfrentamiento militar y que sus fuerzas armadas han respondido a todas las agresiones sufridas, subrayando que Teherán no renunciará a sus intereses nacionales ni cederá ante presiones.
Reiteró que la acción militar y la diplomacia son dos vías complementarias que se apoyan mutuamente.
Sobre el estrecho de Ormuz, describió este paso marítimo como una herramienta de disuasión iraní y afirmó que su gestión futura no será igual que antes. Anunció un comunicado conjunto próximo entre Irán y Omán sobre el mecanismo de administración del estrecho.
Irakji añadió que las fuerzas armadas iraníes permanecerán activas en la región y actuarán cuando sea necesario. Señaló que el derecho internacional no permite imponer tarifas de paso a los barcos en el estrecho, aunque sí autoriza cobrar por servicios prestados, aspecto que se definirá en las negociaciones.
En cuanto a los fondos iraníes congelados, aseguró que una vez concluido el acuerdo se verán resultados prácticos, con el levantamiento total del bloqueo y la liberación de los activos retenidos.
Reveló que la segunda fase de las negociaciones tratará temas como el levantamiento de sanciones, el enriquecimiento nuclear y las reservas de material enriquecido, además del establecimiento de un fondo para la reconstrucción de Irán. Precisó que la postura iraní es reducir el nivel de enriquecimiento dentro del país.
Señaló que las negociaciones de 60 días podrían extenderse si se registran avances positivos o concluir sin acuerdo si se considera que las conversaciones no son fructíferas, tomando la decisión adecuada según las circunstancias.
Irakji afirmó que el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán supervisa completamente las negociaciones, revisa todos los puntos y toma la decisión final.
Comentó que la nota de entendimiento no supera las dos páginas y que cada palabra ha sido sometida a múltiples revisiones, asegurando que el Ministerio de Exteriores ha manejado el expediente con máxima precisión.
Concluyó que el acuerdo previsto servirá a los intereses nacionales iraníes y ayudará a consolidar los logros en el terreno, señalando que la guerra estalló por la firmeza de Irán en sus intereses nacionales y su rechazo a concesiones, y que lo que los adversarios no lograron en la guerra no lo conseguirán en las negociaciones.
Finalmente, mencionó que un funcionario estadounidense le comunicó recientemente que Washington ha comprendido que los iraníes "son diferentes a los demás", y que el acuerdo, si se aprueba definitivamente, será firmado electrónicamente y a distancia antes de su anuncio oficial.



