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Israel alista operaciones militares en Irán y Líbano ante la posible ruptura del acuerdo que firmarán Washington y Teherán.

Fuentes de seguridad en Tel Aviv revelaron que Israel está desarrollando un plan militar paralelo en previsión de la reanudación de conflictos en Irán y Líbano, a pesar de la estrategia estadounidense que apuesta por la vía diplomática para resolver las disputas regionales en diversos frentes, según medios hebreos.
Mientras Washington y Teherán se preparan para firmar un acuerdo el próximo viernes que contempla un alto el fuego en los frentes iraní y libanés, fuentes israelíes consideran que "el acuerdo no resistirá más allá de unos días o semanas". Además, indicaron que el mando militar en Tel Aviv "trabaja actualmente en la reconstrucción de la lista de objetivos militares israelíes en Irán y Líbano, y posiblemente en otros frentes regionales", según informó el diario "Maariv".
El periódico detalló que hasta la mañana del miércoles, Israel desconocía los términos reales del acuerdo con Irán, las interpretaciones de ambas partes y su eficacia. Miembros de la defensa estiman que, salvo un acto protocolario llamativo durante la firma del acuerdo marco, "los resultados no tendrán impacto tangible en el terreno". Un oficial militar cuestionó: "¿Acaso creen que los iraníes renunciarán a sus reservas de uranio enriquecido?".
El ejército israelí calcula que es cuestión de tiempo —días, semanas o quizás más— para que este acuerdo se revierta completamente frente a Estados Unidos. Además, sostienen que la perspectiva a corto plazo en Irán y Líbano no es alentadora, especialmente en un momento en que la región atraviesa una etapa de cautela y reconfiguración.
El ejército insiste en no retirarse de Líbano, y la comandancia del norte destaca una zona de seguridad crítica que se extiende 10 kilómetros dentro del territorio libanés, área que actualmente controla el ejército israelí. Las fuentes señalaron que las operaciones militares continúan y que se preparan para una próxima fase, con una lista renovada de objetivos en Irán y Beirut.
Asimismo, indicaron que una vez que reciban la autorización política, las fuerzas aéreas israelíes iniciarán misiones específicas de forma preventiva. Estas estimaciones se basan en declaraciones del comandante de la Fuerza Aérea, Omer Tishler, quien en un mensaje a sus oficiales y soldados afirmó: "Es prematuro saber cómo afectarán los movimientos globales a la realidad de la seguridad. Hemos infligido daños severos a la dirección iraní, a sus sistemas de defensa y ataque, a sus componentes nucleares, a la economía, a la cadena de mando, al ejército y a las instituciones industriales nacionales".
Tishler recomendó mantener la vigilancia y conservar la capacidad de retomar operaciones militares en Irán cuando sea necesario.
El diario también anticipó detalles sobre el protocolo de la firma del acuerdo iraní y el propósito que tendría para el presidente estadounidense ante las cámaras de medios internacionales. Señaló que, a pesar de las recomendaciones entusiastas del primer ministro Benjamin Netanyahu y miembros de la coalición gobernante israelí, el mandatario estadounidense no obtuvo el Premio Nobel de la Paz 2025 como esperaba.
Tras celebrar su 80º cumpleaños en la Casa Blanca y recibir honores de las fuerzas aéreas estadounidenses, el presidente se concentra ahora en su siguiente proyecto. El viernes, en suelo europeo, asumirá el título simbólico de "mensajero de la paz y fin de las guerras", acompañado por el presidente del parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, altos funcionarios paquistaníes y varios jefes de Estado europeos.
Durante la ceremonia, el presidente estadounidense reiterará que Irán no poseerá armas nucleares, que es el mejor mandatario que ha tenido Estados Unidos y que fue quien salvó a Israel de la amenaza iraní. Según "Maariv", este evento servirá como un "premio de consolación" por no haber recibido el Nobel en Oslo, o quizás como un ensayo para la entrega de premios de 2026, prevista para el 10 de diciembre.
Finalmente, el diario sugirió que esta vez ni Netanyahu ni los miembros de la coalición israelí llevarán cartas de recomendación para entregar el galardón al presidente estadounidense Donald Trump.



