Mundo
La UE planea aumentar el consumo de electricidad para 2040
La Comisión Europea propondrá un objetivo para elevar la participación de la electricidad en el consumo energético hacia 2040, dentro de un plan para reducir el uso de combustibles fósiles.

La Unión Europea tiene previsto presentar una nueva meta que aumente la dependencia de la electricidad en el consumo energético para el año 2040. Esta iniciativa forma parte de un plan más amplio que busca disminuir el uso de petróleo y gas, y fortalecer el mercado de tecnologías limpias dentro del bloque, según una filtración de un borrador de la Comisión Europea citada por Bloomberg.
La Comisión, que ejerce como brazo ejecutivo de la UE, revelará esta propuesta el 17 de julio, con la intención de incorporar posteriormente el objetivo de "electrificación" en la legislación energética para el periodo posterior a 2030, durante el último trimestre del año. El borrador indica que esta meta se expresará como un porcentaje del consumo energético en 2040, aunque aún no se ha definido esa cifra.
La apuesta por la electricidad limpia y local
Bruselas confía en que incrementar el uso de electricidad generada localmente a partir de fuentes limpias no solo contribuirá a los objetivos climáticos, sino que también reforzará la seguridad energética europea. La guerra de Rusia evidenció la vulnerabilidad del continente ante la dependencia del gas importado, y las recientes crisis en Oriente Medio añadieron nuevas incertidumbres a los mercados globales de energía.
Según fragmentos del borrador difundidos por Bloomberg, acelerar la electrificación permitiría a Europa reemplazar dos tercios de la demanda de gas, reducir a la mitad el consumo de petróleo y disminuir la factura por importaciones de combustibles fósiles en aproximadamente 200.000 millones de euros (alrededor de 228.000 millones de dólares) hasta finales de la próxima década. Esto también podría ayudar a contener los altos precios de la energía que afectan la competitividad de las empresas europeas.
Objetivos climáticos y consumo eléctrico actual
Esta iniciativa se basa en un objetivo climático más amplio adoptado por la UE, que en marzo estableció una meta vinculante para reducir las emisiones netas de gases de efecto invernadero en un 90% para 2040 respecto a los niveles de 1990, como paso previo hacia la neutralidad climática en 2050.
Actualmente, la Comisión Europea señala que la electricidad representa solo el 23% del consumo final de energía en la Unión, aunque las fuentes renovables constituyeron el 47,5% de la electricidad consumida en 2024. Su plan para una energía asequible y la llamada "alianza industrial limpia" establecen como referencia aumentar la proporción de electricidad en el consumo final hasta un 32% para 2030.
Producción eléctrica y fuentes energéticas
Datos de Eurostat muestran que en 2024 el 48% de la electricidad generada en la UE provino de fuentes renovables, un 23% de centrales nucleares y un 28% de combustibles fósiles. Esto proporciona a Bruselas una base de producción eléctrica con baja emisión de carbono que se pretende ampliar en sectores como el transporte, la edificación y la industria.
Reducción de la dependencia energética externa
El plan de electrificación también refleja un intento europeo por disminuir su exposición al exterior. En 2024, el índice de dependencia energética de la UE alcanzó el 57%, lo que significa que alrededor del 60% de sus necesidades energéticas se cubrieron mediante importaciones netas.
Los productos petrolíferos y sus derivados representaron el 67% de las importaciones energéticas europeas, seguidos por el gas natural con un 24%. En el consumo final de energía dentro de la Unión, los productos petrolíferos constituyeron el 37% en 2024, la electricidad el 23% y el gas natural y manufacturado el 20%, lo que explica el enfoque del borrador en sustituir los combustibles fósiles por electricidad en los usos cotidianos e industriales.
Sectores clave para la electrificación
La propuesta apunta a sectores con alta dependencia de combustibles fósiles. En transporte, la Comisión busca mejorar la infraestructura de carga para vehículos eléctricos, acelerar la electrificación de vehículos pesados y promover que los puertos se conviertan en centros de energía limpia. En la industria, se prevé utilizar fondos vinculados a los mercados de carbono para incentivar a las empresas a adoptar electricidad limpia.
En el ámbito de la edificación, la Comisión estudia medidas para estimular la demanda pública de bombas de calor, un aspecto crucial dado que los edificios consumen aproximadamente el 40% de la energía en la UE, más de la mitad del gas y generan el 35% de las emisiones relacionadas con la energía.
Desafíos para la implementación y actualización de redes
Sin embargo, la ejecución del plan enfrenta importantes obstáculos, entre ellos los costos iniciales de la transición, la modernización de las redes eléctricas y la ampliación de la capacidad de producción y almacenamiento. La Comisión ha estimado que las redes eléctricas europeas requieren inversiones por un total de 584.000 millones de euros (666.000 millones de dólares) durante esta década, señalando que aproximadamente el 40% de las redes de distribución tienen más de 40 años y necesitan renovación.
Se prevé que el consumo eléctrico en la UE aumente en torno al 60% para 2030, impulsado por la expansión de la movilidad limpia, la calefacción y refrigeración eléctricas, la electrificación industrial y la producción de hidrógeno bajo en carbono. Por ello, la actualización de las redes es esencial para convertir el objetivo de electrificación de un documento político en un cambio real en la economía europea.
Últimas noticias
FútbolArsenal prepara oferta inicial por Bruno Guimaraes ante deseo de salida del capitán de Newcastle
SaludInvestigadores rusos desarrollan fármaco antidepresivo basado en bacterias
Estilo de vidaJosh Allen acepta los cambios tras ser padre de la hija con Hailee Steinfeld
Salud
