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Rumanía ha cerrado completamente su única central nuclear tras el descenso sin precedentes del nivel del río Danubio, que alimenta los sistemas de refrigeración, en un contexto de olas de calor extremas y sequía generalizada en Europa.

Rumanía ha procedido al cierre total de su única central nuclear, la primera vez que esto ocurre desde la ola de calor de 2003. La decisión se adoptó tras una caída drástica del nivel del río Danubio, cuyas aguas son esenciales para refrigerar los reactores.
El miércoles, el Gobierno anunció su intención de cerrar la instalación, tras constatar que las olas de calor sin precedentes y la escasez de precipitaciones registradas este año en toda Europa habían provocado una reducción severa del caudal del Danubio. La ministra de Energía explicó, en un comunicado oficial, que otras fuentes de suministro —principalmente la energía eólica y las importaciones eléctricas— cubrirán la demanda nacional, y reiteró un llamamiento a “un consumo responsable” de electricidad.
La central suele aportar aproximadamente una quinta parte de la producción total de electricidad del país. A finales del mes pasado, ya se había detenido uno de sus dos reactores, cada uno con una potencia nominal de 700 megavatios. Se esperaba que el segundo también entrara en parada, pero trabajos de dragado y otras intervenciones destinadas a redirigir mayor volumen de agua del Danubio hacia la planta permitieron posponer esa medida.
Entre las acciones emprendidas, financiadas con más de dos millones de euros, se incluyeron la voladura de una roca y el hundimiento controlado de cuatro barcazas cargadas con piedras en el lecho del río, con el objetivo explícito de desviar el curso del agua hacia la central.
En Hungría, país vecino cuya central nuclear de Paks también depende del Danubio para refrigeración, las autoridades han logrado evitar hasta ahora un cierre completo. No obstante, ante la previsión de que el nivel del río siga descendiendo, el primer ministro húngaro, Péter Márki-Zay, anunció el miércoles que el Gobierno ha ordenado la construcción de una presa sumergida cerca de la planta de Paks.
La central de Paks, que cuenta con cuatro reactores nucleares, normalmente cubre cerca de un tercio del consumo eléctrico nacional húngaro. Desde finales del mes pasado, su funcionamiento ya había sido reducido parcialmente.
Una reciente investigación publicada por científicos del grupo “World Weather Attribution” concluyó que el cambio climático —impulsado principalmente por la combustión continuada de petróleo, carbón y gas— está intensificando la actual ola de sequía. Los expertos advierten que incidentes como este se volverán más frecuentes y graves a medida que el calentamiento global provoque períodos de sequía más prolongados.
Según un análisis divulgado el lunes por el Observatorio Europeo del Cambio Climático “Copernicus”, el nivel del agua en cerca de dos tercios del curso del Danubio descendió en julio a tasas sin precedentes para ese mes en los últimos 34 años, período durante el cual se llevan registros sistemáticos.



