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Trump afirmó varias veces que EE.UU. e Irán están cerca de un acuerdo, mientras persisten dudas por las ambiciones nucleares iraníes.

El presidente estadounidense Donald Trump declaró cerca de 40 veces que Estados Unidos e Irán estaban próximos a alcanzar un acuerdo, a pesar de las dudas expresadas por algunos funcionarios estadounidenses y de Medio Oriente debido a la persistencia de Irán en sus aspiraciones nucleares fundamentales.
El viernes, Estados Unidos, Irán y el principal mediador, Pakistán, acordaron que "el acuerdo de paz para poner fin a la guerra está casi completo", aunque el acuerdo preliminar solo marcará el inicio de la fase más compleja de las negociaciones nucleares en los próximos meses.
Un alto funcionario de la administración estadounidense explicó a The Wall Street Journal las razones por las cuales la gestión de Trump se siente en una posición negociadora más fuerte en esta ocasión.
Según el funcionario, esta confianza se basa en "la reducción del control iraní sobre el estrecho de Ormuz y el aumento del volumen de petróleo que ha podido transitar por el estrecho en las últimas semanas".
El mismo funcionario indicó que el presidente Trump "realizó personalmente un cambio en la redacción relativa al compromiso de Irán de destruir y deshacerse del material enriquecido".
Durante las últimas 24 horas, se vivió un estado de "alerta total", y el presidente mantuvo un "contacto estrecho" con los miembros de su equipo directivo de alto nivel, según el funcionario.
Un alto representante estadounidense confirmó a la agencia Reuters que "el acuerdo cumple con los objetivos principales de Trump y coloca las negociaciones en una posición muy favorable".
Desde la Casa Blanca, se considera que la concreción de un acuerdo pondría fin a un período en el que Trump amenazó reiteradamente con reanudar ataques contra Irán, aunque en general optó por dar más tiempo a las negociaciones.
Funcionarios estadounidenses señalaron que el presidente Trump experimentó una gran frustración debido a la lentitud de las negociaciones, pero no deseaba retomar el conflicto con Irán, según el informe.
Inicialmente, la Casa Blanca buscaba un acuerdo que terminara de manera definitiva con las actividades nucleares iraníes, frenara su programa de misiles balísticos y pusiera fin al apoyo a milicias afines a Irán.
Un funcionario estadounidense afirmó que Teherán obtendría beneficios económicos más amplios si avanzara en el cumplimiento de todos estos objetivos. Añadió: "Si entrega el material nuclear como prometió, recibirá algo.
Si desmantela sus programas o instalaciones nucleares, obtendrá otra cosa. Y si realmente se compromete con la paz y la estabilidad regional, recibirá ganancias adicionales".



