Líbano
El Banco del Líbano ha reafirmado que su única prioridad es la estabilidad monetaria, la devolución de depósitos según la Ley de Recuperación Financiera y la recuperación del sector bancario como base para el crecimiento económico. En un comunicado, la institución aseguró que trabaja en coordinación con el Ministerio de Finanzas y otros actores para garantizar el flujo de divisas y la estabilidad del tipo de cambio, sin comprometer los fondos destinados a depositantes y al Estado. El banco subrayó su compromiso con el marco legal y la cooperación gubernamental en esta fase crítica para el país.

El Banco del Líbano aclaró, en respuesta a lo que circula en algunos periódicos, que no tiene más objetivo —ni su Gobernador tampoco— que lograr un conjunto de prioridades firmes: mantener la estabilidad monetaria en todas las circunstancias, trabajar en la devolución de los depósitos conforme a los mecanismos de la Ley de Recuperación Financiera, restaurar la salud del sector bancario como condición previa para el crecimiento económico, y fortalecer las finanzas públicas —incluida la estabilidad de la moneda nacional— para que el Estado pueda cumplir con todas sus obligaciones hacia los ciudadanos y los empleados del sector público.
El banco afirmó en un comunicado que está «obligado y comprometido con una sola agenda: salvaguardar la estabilidad monetaria», y que ha trabajado de manera constante con los distintos ministerios pertinentes —especialmente el Ministerio de Finanzas— y con todos los actores del sector financiero para asegurar un flujo continuo de divisas extranjeras al país y mantener la estabilidad del tipo de cambio de la moneda nacional, dentro de reglas y marcos que no comprometan la política disciplinada del banco en materia de protección de los fondos destinados a los depositantes y al Estado.
El comunicado señaló que el banco opera exclusivamente «dentro del marco legal, en coordinación con el gobierno y en cooperación con el Ministerio de Finanzas» para garantizar la regularidad de las políticas fiscales y monetarias, y que en esta fase sensible está empeñado en reafirmar su pleno compromiso con la letra de las regulaciones vigentes y sus deberes expresamente establecidos en el artículo 70 de la Ley de Moneda y Crédito, a la cabeza de los cuales figura «la preservación de la integridad de la moneda libanesa».
Agregó: «Resulta evidente afirmar que la estabilidad política en la que trabaja el gobierno es la base de cualquier estabilidad económica, y que los avances en este camino constituyen el factor decisivo para restaurar la confianza, mejorar la eficacia de las políticas monetarias, estabilizar la economía nacional y posibilitar la recuperación de los sectores público y privado.»



