Líbano
Por orden del gobernador de Beirut, Marwan Abboud, la Dirección de Tránsito de la municipalidad ejecutó una operación en Shatila y zonas aledañas para eliminar ocupaciones prolongadas en bienes públicos, con apoyo de inteligencia militar, seguridad interna y la Guardia de la Ciudad.

La Dirección de Relaciones Públicas de la Municipalidad de Beirut informó, en un comunicado, que, bajo instrucciones del gobernador de la ciudad, el juez Marwan Abboud, la Dirección de Tránsito de la municipalidad llevó a cabo una operación en terreno en la zona de Shatila y sus inmediaciones, dentro del ámbito de competencia de la entidad local. El objetivo fue corregir infracciones y ocupaciones ilegales sobre bienes públicos, especialmente las asociadas a cafés, comercios y otras instalaciones que se mantuvieron durante años.
La intervención contó con el respaldo de la Dirección de Inteligencia del Ejército, la Dirección General de las Fuerzas de Seguridad Interna y el Regimiento de la Guardia de la Ciudad de Beirut. La campaña se desarrolló en dos fases: previamente a su inicio, algunos infractores desmontaron parcialmente sus ocupaciones por propia iniciativa; luego, los equipos especializados de la Dirección de Tránsito ejecutaron la primera fase, retirando las ocupaciones y alteraciones restantes que violaban la normativa, con el fin de restituir la funcionalidad original de los espacios y garantizar la libre circulación de los ciudadanos.
Esta medida forma parte de un esfuerzo continuo en terreno impulsado por la Gobernación de Beirut para poner fin a infracciones que, con el paso del tiempo, se han arraigado como realidades impuestas en ciertas áreas. Se subrayó expresamente que los bienes públicos no pueden ser objeto de explotación o ocupación fuera del marco legal vigente.
La Gobernación de Beirut reafirmó que las acciones en terreno continuarán según un plan progresivo que abarcará todos los barrios de la capital. El enfoque priorizará las ocupaciones crónicas y los puntos donde las invasiones afectan directamente la fluidez del tránsito vehicular y peatonal, así como el ritmo normal de la vida cotidiana, todo ello coordinado con los organismos de seguridad y defensa competentes.



