Líbano
El ministro de Finanzas, Yaseen Jabber, considera que la aprobación del proyecto de ley de reestructuración del sector bancario en el Líbano es un paso clave para abordar la crisis financiera. Destaca la necesidad de completar la tramitación de otras leyes relacionadas.

Consideró el ministro de Finanzas Yaseen Jabber, que la aprobación hoy por el Parlamento de las reformas a la ley de reestructuración del sistema bancario en Líbano y su reorganización constituye un paso fundamental en el camino para resolver la crisis bancaria, y viene como complemento de la ley de levantamiento de la secrecía bancaria dentro de una serie de reformas legislativas interconectadas.
Y afirmó Jabber que esta ley establece un marco más sólido para la regulación del sector bancario, pero no representa una medida aislada, sino parte de un paquete integral de reformas que no se completa sin la aprobación de las leyes vinculadas.
Insistió en la importancia de completar el estudio del proyecto de ley de ordenación financiera y recuperación de depósitos, conocido como la ley de la brecha financiera, enviado por el gobierno al Parlamento, que actualmente se debate en la Comisión de Hacienda y Presupuesto, destacando la necesidad de concluir su tramitación y aprobarlo lo antes posible, dado su papel fundamental en definir los mecanismos para gestionar pérdidas, proteger los derechos de los depositantes y restablecer el orden financiero.
Explicó que estas legislaciones, en conjunto, constituyen la base para la reestructuración del sector bancario y la resolución de la crisis financiera, y preparan el terreno para continuar las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional y alcanzar un acuerdo final.
El ministro Jabber señaló que la ley de reestructuración bancaria fue aprobada tras incorporar modificaciones que tuvieron en cuenta las observaciones presentadas por el gobierno, las cuales contribuyen a fortalecer su compatibilidad con los requisitos de reforma y las normas técnicas vigentes.
Concluyó afirmando que lo logrado hoy es un paso importante, pero que completar el proceso legislativo sigue siendo fundamental y necesario para restablecer la confianza en el sector financiero y proteger los derechos de los depositantes.



