Daily Beirut
Edición·Independiente — Beirut, Líbano

Líbano

Jenin Hennis Plasschaert destaca el potencial de Líbano y la viabilidad de un Estado fuerte

La coordinadora especial de la ONU en Líbano, Jenin Hennis Plasschaert, envió un mensaje de despedida resaltando las capacidades del país y la posibilidad de un Estado sólido.

··4 min de lectura
Jenin Hennis Plasschaert destaca el potencial de Líbano y la viabilidad de un Estado fuerte
Compartir

Jenin Hennis Plasschaert, coordinadora especial de las Naciones Unidas para Líbano, dirigió un mensaje de despedida al país, en el que compartió sus aprendizajes durante los dos años que estuvo en la nación. Indicó que aprendió a mirar por la ventana para no perderse imágenes como iglesias y mezquitas contiguas, o ruinas antiguas entre edificios modernos. También descubrió que caminar por senderos montañosos puede ser un camino hacia la tranquilidad, y destacó la generosidad ilimitada de los libaneses, quienes, independientemente de sus afiliaciones o antecedentes, siempre están dispuestos a compartir lo que tienen, aunque sea poco.

Sin embargo, Plasschaert señaló que algunas de las lecciones de esos años fueron duras. Explicó que leer sobre la crisis económica es distinto a hablar con alguien que ya no puede acceder a sus ahorros acumulados con esfuerzo propio y familiar a lo largo de generaciones. Observó la profundidad de las divisiones sectarias y cómo el pragmatismo y la empatía han retrocedido frente a líneas partidistas más rígidas. Además, vivió las consecuencias complejas y destructivas de la presencia de armas fuera del control estatal, describiendo una situación similar a un Estado dentro del Estado. También fue testigo de la acumulación de frustración ante la persistente parálisis política, la corrupción y la impunidad.

La coordinadora afirmó que Líbano, con todos sus recursos, podría ocupar una posición mucho mejor. Destacó que el país posee un gran potencial, desde su belleza natural hasta su vasta reserva de creatividad y perseverancia, incluyendo la capacidad para convertir su diversidad en una fuente de fortaleza.

Algunos de estos potenciales comenzaron a manifestarse el año pasado, cuando el nuevo presidente y el gobierno adoptaron agendas audaces y ambiciosas que rompieron tabúes y trazaron una visión para un Estado libanés fuerte y soberano. En ese sentido, mencionó que las recientes conversaciones en Washington y el acuerdo marco resultante, aunque forman parte de un panorama más amplio, demuestran que Líbano puede abrir nuevas perspectivas hacia el futuro.

La necesidad de un entorno interno favorable

Plasschaert subrayó la importancia de crear un ambiente interno propicio, no solo para enfrentar la influencia de factores externos, sino también para avanzar hacia un gobierno efectivo basado en la toma de decisiones. Reconoció que el sistema de reparto de poder en Líbano tiene una larga historia, pero indicó que la centralidad del papel estatal ha estado ausente durante mucho tiempo. Destacó la urgencia de una aproximación más integral al tema de las armas fuera del control estatal, que no se limite al aspecto militar, sino que garantice a todos los libaneses un futuro en el que solo el Estado los proteja y pueda satisfacer sus necesidades.

Manifestó su convicción de que la construcción de un Estado libanés fuerte sigue siendo un objetivo alcanzable, aunque requerirá años de arduo trabajo y mucha paciencia. Aclaró que el gobierno por sí solo no podrá lograrlo, sino que es indispensable la participación de todos los líderes y actores políticos, poniendo el interés del Estado por encima de cualquier afiliación partidista o sectaria. Además, enfatizó la necesidad del apoyo de socios y amigos internacionales para fortalecer y respaldar las decisiones del Estado libanés.

El cambio en la mentalidad social y la esperanza de estabilidad

La coordinadora también destacó la necesidad de modificar la mentalidad y las prácticas sociales en Líbano, donde durante largo tiempo se ha dependido de redes de apoyo fuera del marco estatal. Comentó que la mayoría de la población está cansada de esta realidad. Indicó que desde empleados públicos y dueños de negocios hasta vendedores de frutas y conductores de taxi, todos desean una vida estable; anhelan recibir a sus seres queridos que regresan del extranjero y planificar su futuro sin depender de la incertidumbre mensual sobre la situación.

Consideró que no existe un momento mejor que el presente para lanzar un llamado unificador en torno a la bandera libanesa.

Al despegar desde el aeropuerto de Beirut, Plasschaert recordó que hizo lo que aprendió en estos dos años: mirar por la ventana del avión. Quedó impresionada por la extensión de la costa mediterránea y el paisaje urbano que asciende hacia las imponentes cumbres del monte Líbano.

Finalmente, afirmó que Líbano ha aportado mucho al mundo, desde el alfabeto que muchos historiadores consideran la base del alfabeto moderno, hasta lo que ella percibe como el mejor "quiosco" de la región. Concluyó que ha llegado el momento para que Líbano se brinde a sí mismo la oportunidad que merece y se convierta en el país que le corresponde ser, un lugar que no sea menos que un paraíso en la tierra.

Añade Daily Beirut a tu feed de Google News y recibe lo último primero.
Compartir