Líbano
El ministro libanés Paul Marqas destacó en Beirut que la nueva legislación mediática equilibra el derecho al acceso a la información con la protección de los profesionales, abordando los desafíos del desorden informativo digital.

La Oficina Regional de la UNESCO en Beirut, en colaboración con el Ministerio de Información, organizó un seminario bajo el lema: "Preservar la integridad de la información en la era digital: el papel del acceso a la información frente al desorden informativo", con motivo del Día Internacional del Acceso Universal a la Información (IDUAI), patrocinado por el Ministro de Información, abogado Dr. Paul Marqas, quien estuvo presente, en la sede de la Oficina Regional de la UNESCO en Bir Hassan.
Asistieron al encuentro el representante del Ministro de Estado para Asuntos de Desarrollo Administrativo, juez Mohammad Ayoub; la directora general y presidenta del consejo de administración de "Televisión Líbano", Dra. Alisar Nadaf Jaoudeh; el vicepresidente de la Comisión Nacional Anticorrupción, Dr. Fawzi Kabbara; el representante del director de la UNESCO en Beirut, Paolo Fontani; el responsable de programas de comunicación e información de la organización, George Awad; así como varias personalidades mediáticas y representantes de asociaciones de derechos humanos, tecnológicas y empresas de software dedicadas a la inteligencia artificial.
Tras el himno nacional, Awad habló y consideró que "el desafío ya no se limita a la disponibilidad de la información, sino que radica en la capacidad de las personas para acceder a información confiable, comprenderla, evaluarla críticamente y utilizarla para tomar decisiones informadas". Explicó que "el acceso a la información no es simplemente una cuestión administrativa, sino que está estrechamente vinculado a la libertad de expresión, la transparencia, la rendición de cuentas, la participación y el derecho de los individuos al conocimiento". Señaló que la ausencia de información pública, su retraso o su presentación parcial crea un vacío que rápidamente llenan los rumores, las especulaciones y el contenido engañoso y manipulado.
Afirmó que "abordar el desorden informativo no puede reducirse a la verificación de hechos después de su publicación, sino que comienza garantizando que las personas tengan fuentes confiables, asegurando que las instituciones públicas comuniquen con transparencia y proactividad, además de capacitar a los individuos para poseer los conocimientos y habilidades necesarios para manejar el entorno informativo, lo que sitúa la educación mediática e informativa en el centro de las prioridades". Enfatizó que "la integridad de la información es una responsabilidad compartida, donde los gobiernos y las instituciones públicas asumen la responsabilidad de la transparencia y el suministro oportuno de información, mientras que los periodistas y los medios desempeñan un papel fundamental en la verificación, la investigación y el contexto, y la sociedad civil y los ámbitos académicos contribuyen con la investigación, el monitoreo y la participación comunitaria, mientras que las plataformas digitales y las empresas tecnológicas tienen la responsabilidad de limitar la amplificación de contenido dañino o engañoso respetando la libertad de expresión y los derechos humanos".
Señaló que "fortalecer la integridad de la información en Líbano requiere instituciones más fuertes, mayor transparencia, periodismo independiente y responsable, reforzar la educación mediática e informativa y las habilidades digitales, y crear oportunidades reales para que los ciudadanos, especialmente los jóvenes, participen en el entorno informativo".
Awad concluyó enfatizando "la necesidad de mejorar la preparación para encontrar, manejar, entender, cuestionar y usar eficazmente la información, destacando la importancia de la cooperación y la asociación para enfrentar el desorden informativo".
El ministro Marqas pronunció un discurso en el que afirmó que "el derecho de acceso a la información trasciende en importancia los límites de la celebración de un día internacional, tocando uno de los derechos más vinculados a la dignidad humana y a la salud de la vida pública".
Dijo: "La información no es un lujo ni un privilegio que otorgan las autoridades o ocultan cuando quieren; es un derecho, y en las sociedades democráticas es condición para ejercer otros derechos, para participar conscientemente en los asuntos públicos, para exigir responsabilidades a las instituciones y para construir confianza entre el ciudadano y el Estado".
Indicó que "el problema ya no reside solo en la escasez de información, sino a veces en su exceso y en la dificultad para distinguir entre lo correcto y lo engañoso, entre la noticia y el análisis, entre el contenido producido por humanos y aquel generado por algoritmos".
Añadió: "El desorden informativo se ha convertido en uno de los principales desafíos de la era digital; las noticias falsas, la información engañosa, el contenido sacado de contexto, las cuentas ficticias, la manipulación de imágenes y videos y el contenido generado por inteligencia artificial son factores que hacen más complejo el acceso a la información correcta".
Enfatizó que "poner a disposición la información oficial en tiempo oportuno, de manera clara y comprensible, no es solo una buena práctica administrativa, sino un medio esencial para reducir el vacío informativo que a menudo aprovechan los rumores y las interpretaciones engañosas; cuando falta la información confiable, el rumor llena rápidamente ese vacío".
Aseguró que "fortalecer el acceso a la información debe ser parte de un proceso más amplio para mejorar la confianza entre el ciudadano y las instituciones del Estado", señalando que Líbano estableció, mediante la ley del derecho de acceso a la información, un marco legal para este derecho, ya que la Ley N.º 28 de 2017 consagró el derecho de acceso a la información, fue modificada por la Ley N.º 233 de 2021, y se publicó su decreto aplicativo N.º 6940 de 2020".
Indicó que "el verdadero desafío no radica solo en los textos legales, sino en convertir el derecho legal en una cultura institucional y una práctica diaria", afirmando que el papel del Ministerio de Información consiste en desarrollar la comunicación gubernamental, mejorar la rapidez en la disponibilidad de información, facilitar el acceso de los periodistas a ella, apoyar los medios profesionales, fomentar la verificación de información y combatir el discurso de odio y el contenido engañoso, sin afectar la libertad de prensa ni la libertad de expresión.
Dijo: "La lucha contra la desinformación no se logra silenciando voces, sino ampliando el espacio de la verdad; no impidiendo a las personas acceder a la información, sino empoderándolas para alcanzar mejor información; y no imponiendo una única narrativa, sino proporcionando fuentes, datos y hechos que permitan al periodista y al ciudadano formarse su opinión con libertad y responsabilidad".
Consideró que "la responsabilidad de las plataformas digitales hoy es ser más claras y responsables, la responsabilidad de la sociedad civil es continuar su rol de vigilancia y concienciación, y la responsabilidad del ciudadano es ejercer su derecho de acceso a la información y manejarla", enfatizando "la importancia del papel de la UNESCO en apoyar a los estados y comunidades para construir un entorno informativo basado en la libertad de expresión, el acceso a la información, el pluralismo, la seguridad profesional y la capacidad de enfrentar la desinformación".
Saludó a la Oficina Regional de la UNESCO en Beirut por organizar el encuentro, afirmando que "Líbano, con su diversidad mediática y cultural, y ante los desafíos políticos, sociales y económicos que enfrenta, necesita más que nunca un entorno informativo saludable".
Señaló que "el informe Digital News Report 2026 publicado por el Instituto Reuters para el Estudio del Periodismo mostró que las redes sociales y las plataformas de video se han convertido, por primera vez, en la fuente más utilizada para acceder a las noticias a nivel mundial, ya que el 54 por ciento del público en los 48 mercados cubiertos por el informe depende de ellas, frente al 51 por ciento que depende de los sitios web y aplicaciones de las organizaciones noticiosas".
Añadió: "El 62 por ciento de los encuestados dicen sentir preocupación por las noticias falsas y la información engañosa en internet, un aumento de cuatro puntos porcentuales respecto al año anterior", indicando que "el 10 por ciento del público utiliza chatbots de inteligencia artificial para obtener noticias, cifra que sube al 16 por ciento entre menores de treinta y cinco años".
Marqas aseguró que "nuestra responsabilidad en proteger la integridad de la información es mayor dado el desarrollo tecnológico, y el acceso del ciudadano a ella es más fácil. Para lograr la integración entre ambas partes, es necesaria una responsabilidad profesional y ética, acompañada de conciencia ciudadana en la verificación y selección".
Enfatizó que "los esfuerzos para fortalecer el derecho de acceso a la información no se limitan al informe anual", revelando "el lanzamiento de una herramienta interactiva en la Comisión Anticorrupción entre el ciudadano, las administraciones públicas y los municipios, destinada a evaluar el grado de respeto de las instituciones estatales, administraciones y municipios hacia este derecho y la disponibilidad de información para el público".
Al señalar que "el Ministerio de Información trabaja en asociación con la UNESCO y la Comisión Anticorrupción", mencionó "la ejecución de campañas de sensibilización sobre desinformación mediática y discurso de odio, la producción de más de diez videos transmitidos por los medios, junto con giras por escuelas y universidades para incentivar a los jóvenes a expresar sus opiniones libremente, sin vulnerar la dignidad, libertades, derechos, santidades y privacidad de otros". Indicó que "lo que busca el ministerio también aplica a los medios públicos, especialmente Televisión Líbano, Radio Líbano y la Agencia Nacional de Noticias, confirmando la importancia de la asociación entre el Estado, los medios y el ciudadano para enfrentar las noticias falsas".
Pasó a hablar de la nueva ley de medios, considerándola "un paso fundamental en la construcción del nuevo periodismo libanés y en el camino de modernización legislativa". Explicó que "las justificaciones de la ley confirman que el derecho del público a acceder a la información es un derecho fundamental vinculado a la transparencia y la rendición de cuentas, y que la actualización de la legislación mediática es una necesidad para garantizar y fortalecer este derecho". Señaló que "la ley, que supera los 120 artículos, incluye varias disposiciones que consagran el derecho de acceso a la información, entre ellas el Artículo 3, específicamente su inciso quinto, que establece el derecho de la sociedad al conocimiento, la información documentada y el acceso a ella". También se detuvo en el Artículo 16, que creó la Autoridad Nacional Independiente de Medios, obligándola a poner a disposición la información registrada en sus archivos, publicarla en su sitio web y ofrecerla en formato físico a quienes deseen consultarla, emitiendo certificados sin demora y eximiéndolos de tasas. Mencionó además artículos relacionados con el derecho de los ciudadanos a acceder a la información, la motivación de las decisiones de la autoridad y la protección de las fuentes de los periodistas y la confidencialidad de su información, afirmando que la ley ofrece múltiples protecciones, garantías y derechos en este ámbito.
A su vez, el juez Mohammad Ayoub dijo: "El derecho de acceso a la información tiene como objetivo principal fortalecer la transparencia, reducir las posibilidades de corrupción y aumentar la confianza del ciudadano en la administración al permitirle conocer los antecedentes, razones y realidad de las decisiones y procedimientos".
Explicó que "la publicación proactiva de información debe constituir la política general de la administración, no limitándose a responder a las solicitudes de los ciudadanos, señalando que adoptar este enfoque podría simplificar en el futuro los mecanismos de acceso a la información". Enfatizó "la importancia de implementar un archivo electrónico sistemático y actualizaciones periódicas de la información, lo que alivia la carga tanto para la administración como para el ciudadano, facilitando la respuesta a las solicitudes". Asimismo, llamó a "establecer indicadores para medir la velocidad de respuesta y adoptar mecanismos de seguimiento de solicitudes, permitiendo al ciudadano conocer el estado y las etapas de procesamiento de su petición".
Se pronunciaron más discursos durante las dos sesiones del seminario, abordando el derecho de acceso a la información como base de su integridad, la importancia de la flexibilidad mediante la educación mediática e informativa, y el papel de la tecnología digital y la inteligencia artificial en el acceso a la información.



