Líbano
El primer ministro Nawaf Salam explicó que el "acuerdo marco" es una guía para las negociaciones, no un tratado, y busca detener el conflicto y el retorno seguro en el sur de Líbano.

El primer ministro Nawaf Salam expresó que el término “acuerdo marco” le genera dudas debido a posibles confusiones, ya que no se trata de un tratado o convenio, sino de un marco tripartito diseñado para orientar el proceso de negociaciones y definir sus objetivos.
En declaraciones a LBCI, Salam aclaró que dicho marco funciona como un mecanismo negociador para alcanzar un acuerdo, pero no constituye un acuerdo en sí mismo, subrayando la importancia de distinguir entre ambos para evitar malentendidos sobre la naturaleza de las conversaciones.
El mandatario señaló que Líbano no ha emprendido este camino por ser un “aficionado a las negociaciones”, sino como consecuencia de dos guerras que causaron pérdidas humanas y materiales significativas. Detalló que la primera guerra ocasionó daños directos superiores a siete mil millones de dólares, sin contar las pérdidas económicas estimadas en alrededor de trece mil millones de dólares.
Además, mencionó que la segunda guerra provocó más de cinco mil muertos, describiéndola como un “conflicto vengativo vinculado a Jomeini”, y afirmó que el propósito principal del proceso negociador es detener el derramamiento de sangre y permitir que los habitantes del sur regresen a sus hogares.
Finalmente, Salam afirmó que la implementación del marco propuesto podría conducir a la retirada de Israel de territorios libaneses y facilitar el retorno seguro y digno de los desplazados a sus aldeas y viviendas, lo cual constituye una prioridad para el gobierno libanés.



