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Un estudio con 480 pacientes con trastorno depresivo mayor mostró que añadir lumateperona a antidepresivos mejoró significativamente los síntomas depresivos y la función sexual tras 43 días, con beneficios reportados tanto en hombres como en mujeres.

Una investigación reciente reveló que la incorporación del fármaco lumateperona a los regímenes de antidepresivos puede producir mejoras simultáneas en los síntomas del trastorno depresivo mayor y en la función sexual de los pacientes con respuesta insuficiente al tratamiento inicial.
El estudio incluyó a 480 participantes diagnosticados con trastorno depresivo mayor. Un grupo recibió una dosis diaria de 42 mg de lumateperona junto con su antidepresivo habitual, mientras que otro grupo recibió un placebo. Tras 43 días de intervención, la cohorte que recibió lumateperona registró mejoras estadísticamente significativas tanto en la gravedad de los síntomas depresivos como en múltiples dimensiones de la función sexual, comparada con el grupo control.
Entre los aspectos sexuales evaluados se encontraron la libido, la excitación, la capacidad de alcanzar el orgasmo y la percepción subjetiva de placer. Al inicio del estudio, el 82,5 % de los participantes presentaba algún grado de disfunción sexual. Al finalizar el período terapéutico, más del 25 % informó una recuperación completa de la función sexual hasta niveles considerados normales.
Los beneficios fueron observados en ambos sexos, aunque los datos sugirieron una magnitud mayor de mejora entre las mujeres. No obstante, los investigadores subrayaron expresamente que esta diferencia requiere confirmación mediante estudios adicionales. Asimismo, tanto hombres como mujeres reportaron mejoras específicas en la excitación y en la sensación de placer durante la actividad sexual.
La investigación fue dirigida por la doctora Anita H. Clayton, psiquiatra del sistema sanitario UVA Health. Los resultados fueron publicados en la revista Clinical Psychiatry.
Según los autores del estudio, aproximadamente el 68 % de los pacientes con trastorno depresivo mayor experimentan alteraciones en la función sexual. Estas dificultades no derivan únicamente del estado depresivo en sí, sino que también pueden constituir un efecto adverso directo de ciertos antidepresivos, especialmente de los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS). Esta situación, señalan, podría contribuir a la interrupción prematura del tratamiento por parte de algunos pacientes.
La lumateperona es un antipsicótico de segunda generación autorizado para el tratamiento de la esquizofrenia y de los episodios depresivos asociados al trastorno bipolar. Además, está indicada como tratamiento adyuvante a los antidepresivos en adultos con trastorno depresivo mayor cuando la respuesta clínica es incompleta.
Los resultados del ensayo apuntan a que la adición de lumateperona representa una alternativa terapéutica viable para ciertos pacientes con depresión resistente, particularmente para quienes priorizan la preservación o restauración de la función sexual. Sin embargo, los autores advierten que estos hallazgos no implican una mejora universal de la función sexual en todos los pacientes tratados, y reiteran la necesidad de investigaciones posteriores para validar y profundizar en estas observaciones.



