Salud
Cientos de usuarios demandan a Novo Nordisk y Eli Lilly por ceguera súbita
Miles de consumidores han presentado demandas contra los fabricantes de medicamentos GLP-1, alegando que estos fármacos provocaron una rara pérdida de visión.

Una oleada de litigios judiciales enfrenta actualmente a los productores de medicamentos GLP-1. Cientos de pacientes sostienen que el uso de estas terapias incrementó su riesgo de desarrollar un tipo específico y poco común de pérdida visual. La información fue revelada inicialmente por el diario Wall Street Journal.
Los querellantes atribuyen sus padecimientos al desarrollo del "neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica", conocida clínicamente como NAION. Esta condición se caracteriza por una interrupción abrupta del flujo sanguíneo hacia el nervio óptico, lo cual desencadena una disminución repentina de la capacidad para ver. Según datos de la Academia Americana de Oftalmología y el Instituto Nacional del Ojo, esta patología constituye la causa principal de daño agudo en el nervio óptico entre adultos mayores de cincuenta años, siendo descrita coloquialmente como un "infarto ocular".
Gravedad clínica y ausencia de tratamiento
Douglas Lazarow, especialista en oftalmología adscrito a New York Langone Health, subraya la severidad del cuadro médico. El experto advierte que la dificultad radica en la inexistencia de una terapia curativa para la NAION. En consecuencia, los afectados pueden sufrir pérdidas visuales extremadamente graves e irreversibles.
Las corporaciones implicadas, Novo Nordisk —fabricante de Ozempic y Wegovy— y Eli Lilly —productor de Mounjaro y Zepbound—, han rechazado categóricamente las acusaciones vertidas en las demandas. Novo Nordisk calificó los procesos legales como infundados, citando estudios financiados internamente que no detectaron un aumento en el riesgo de NAION asociado a sus productos. Por su parte, Eli Lilly afirmó que mantiene una vigilancia constante sobre los datos de seguridad y señaló que la evidencia científica actual no respalda la tesis de causalidad directa entre los fármacos GLP-1 y esta enfermedad.
Sintomatología y factores de riesgo asociados
La neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica suele manifestarse mediante una pérdida súbita e indolora de la visión en uno de los ojos. Los síntomas incluyen borrosidad, atenuación de la imagen, reducción del campo periférico o alteraciones en la percepción cromática. Es frecuente que estas señales aparezcan inmediatamente tras despertar por la mañana.
Entre los determinantes de mayor peso para desarrollar esta condición figuran el envejecimiento, la diabetes, la hipertensión arterial, los niveles elevados de colesterol, la apnea obstructiva del sueño y el tabaquismo. Dado que muchos usuarios de medicamentos GLP-1 presentan comorbilidades como obesidad o diabetes, resulta complejo aislar el efecto farmacológico del impacto de la propia enfermedad subyacente. La diabetes, en particular, es un factor de riesgo consolidado para la NAION, lo que dificulta la interpretación de los estudios observacionales.
El deterioro visual derivado de esta patología tiende a ser permanente. Aunque algunos pacientes recuperan parcialmente la función visual con el paso del tiempo, no existe ningún tratamiento probado capaz de revertir el daño neuronal. Los especialistas insisten en que los enfermos no deben interrumpir la ingesta de sus recetarios GLP-1 sin consultar previamente a su proveedor de atención sanitaria. Para numerosos individuos con diabetes u obesidad, los beneficios demostrados de estos medicamentos superan cualquier riesgo potencial para la salud ocular.
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