Salud
La ciencia señala cinco síntomas iniciales de demencia, entre ellos dificultades al conducir, que pueden alertar sobre la enfermedad antes de su avance.

Detectar los signos iniciales de las enfermedades que causan demencia es fundamental para posibilitar un diagnóstico precoz y adoptar medidas preventivas que retrasen la aparición de síntomas más severos, ayudando a los pacientes a mantener una mejor calidad de vida.
La Asociación de Alzheimer en Reino Unido indicó que, aunque actualmente no existe una cura para la demencia, reconocer las señales y síntomas tempranos resulta crucial. Añadió que, con los avances positivos en ensayos clínicos, el diagnóstico temprano y preciso será indispensable para identificar a los pacientes que puedan recibir tratamientos preventivos cuando estén disponibles.
Asimismo, la asociación destacó la importancia de recordar que existen múltiples formas de apoyar a quienes viven con demencia para que tengan una vida digna, incluso en ausencia de medicamentos que ralenticen el progreso de la enfermedad.
Un reporte de The New York Times, consultado por Al Arabiya, señala cinco síntomas frecuentes que pueden observarse con facilidad y que permiten inferir que una persona está en riesgo de desarrollar demencia, incluyendo la forma más común, el Alzheimer.
La pérdida de memoria es uno de los signos más habituales asociados a la demencia, especialmente al Alzheimer. Sin embargo, aunque es un indicador importante, no es la única señal de advertencia que debe considerarse.
Con frecuencia, otros indicadores relevantes para un diagnóstico temprano son ignorados, pese a que podrían ser decisivos. Aunque muchas de estas manifestaciones pueden atribuirse a eventos aislados u otras causas, no deben pasarse por alto.
El primer signo es el cambio en la personalidad. Según un estudio de Angelina Sutin, profesora de ciencias del comportamiento en la Universidad Estatal de Florida, las personas con demencia suelen mostrar alteraciones en su carácter antes de que el deterioro cognitivo sea evidente. Se observa una disminución en la extroversión, la amabilidad y la responsabilidad, que se acelera conforme avanza la enfermedad. Estos cambios pueden notarse en la conducta diaria, por ejemplo, con un aislamiento social o una reducción en el círculo de conocidos.
En segundo lugar, la dificultad para conducir puede ser una de las primeras señales del deterioro cognitivo. Ganesh Babulal, profesor de neurología en la Universidad de Washington en San Luis, explica que los problemas al volante pueden aparecer años antes que otros síntomas. La conducción requiere la integración de múltiples sistemas cognitivos, y cualquier disfunción aumenta el riesgo de accidentes. Aunque factores físicos relacionados con la edad, como la visión deteriorada o efectos secundarios de medicamentos, también influyen, es esencial prestar atención a estas alteraciones.
El tercer síntoma es la pérdida del sentido del olfato. Esta manifestación suele presentarse temprano en enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer, la demencia con cuerpos de Lewy y el Parkinson. El sistema olfativo, encargado de la percepción olfativa, puede dañarse años o incluso décadas antes de que surjan otros signos clínicos.
El cuarto indicio corresponde a trastornos del sueño. Aunque las alteraciones del sueño son comunes en la vejez, cambios notables como despertarse a las tres de la madrugada o dificultad para mantenerse despierto durante el día pueden ser indicios de demencia. Las áreas cerebrales que regulan el sueño, como el tronco encefálico, son de las primeras afectadas en el Alzheimer, lo que provoca problemas de sueño varios años antes de que aparezcan dificultades de memoria.
Finalmente, las dificultades financieras constituyen el quinto signo. Los problemas económicos son frecuentes y pueden tener múltiples causas. Sin embargo, cuando se presentan junto con cambios cognitivos o conductuales, pueden ser una señal temprana de demencia.



