Salud
Un estudio revela que mascar chicle con azúcar después de consumir verduras ricas en nitratos puede aumentar temporalmente la reducción de la presión arterial.

Mascar chicle con azúcar podría potenciar los beneficios cardiovasculares de las verduras ricas en nitratos. Investigadores del King’s College London han demostrado por primera vez que esta práctica incrementa temporalmente la capacidad del organismo para reducir la presión arterial tras consumir vegetales como la remolacha, la espinaca y la col rizada.
Las verduras absorben nitratos del suelo, pero para que el cuerpo los utilice, las bacterias bucales deben convertirlos en nitritos. Estos nitritos relajan y dilatan los vasos sanguíneos, mejorando la circulación y disminuyendo la presión arterial.
Dado que esta conversión depende de las bacterias en la boca, los científicos han explorado métodos para optimizarla. Una hipótesis poco estudiada plantea que aumentar la acidez de la saliva podría favorecer la transformación de nitratos, por lo que el equipo investigó si el chicle azucarado influye en la respuesta del cuerpo al nitrato dietético.
El estudio evaluó si el chicle con azúcar, que reduce el pH bucal y aumenta la acidez, incrementa la producción de nitritos. El doctor Andrew Webb, docente clínico senior en la Escuela de Medicina Cardiovascular y Metabólica del King’s College London, explicó que la influencia de la acidez salival en la conversión de nitrato inactivo a nitrito activo es una cuestión fundamental que afecta funciones fisiológicas importantes, incluida la presión arterial, aunque ha sido poco investigada.
Webb añadió que, aunque la mayoría de investigaciones sugieren que aumentar la acidez inhibe la conversión de nitratos, nunca se había estudiado este proceso en todo el organismo durante varias horas. En estudios previos, combinar jugo de pomelo con jugo de remolacha disminuyó la acidez salival e inhibió la conversión de nitrato a nitrito. Por ello, quisieron probar formalmente si incrementar la acidez tendría el efecto contrario.
Para ello, voluntarios sanos consumieron un vaso de jugo de remolacha y fueron asignados aleatoriamente a mascar chicle con azúcar (Hubba Bubba bubble) o sin azúcar (Wrigley’s Extra) durante tres a seis horas. Se midió la presión arterial y se analizaron muestras de sangre y saliva durante el experimento. Al menos una semana después, repitieron la prueba con el otro tipo de chicle.
Los participantes que mascaban el chicle azucarado presentaron una saliva más ácida, con una disminución de pH de 1,4, en comparación con el chicle sin azúcar. También mostraron un 45% más de nitrito en la boca y un 25% más en circulación sanguínea que al mascar el chicle sin azúcar.
Además, el chicle con azúcar redujo significativamente la presión arterial sistólica (cuando el corazón bombea sangre) y diastólica (cuando el corazón se relaja entre latidos) en casi 3 y 2 mmHg respectivamente, en comparación con el chicle sin azúcar.
Los investigadores señalaron que estos resultados podrían interesar a deportistas que ya utilizan remolacha para mejorar su rendimiento, pero enfatizaron que el chicle azucarado no debe considerarse un tratamiento para la presión arterial.
El doctor Webb comentó que los efectos observados fueron de corta duración, de varias horas, y que el uso prolongado de productos con azúcar no es recomendable para la salud dental. Sin embargo, destacó que la tradición culinaria de acompañar platos con verduras ricas en nitratos con un postre dulce, como frutas, podría aumentar temporalmente la reducción de la presión arterial y mejorar el rendimiento físico.
Asimismo, Webb sugirió que el chicle azucarado podría tener un efecto mayor que las bebidas azucaradas, ya que permanece más tiempo en la boca.
La coautora Charlotte Mills, de la Universidad de Reading, indicó que las bacterias bucales son esenciales para convertir los nitratos de alimentos como la remolacha en compuestos que relajan los vasos sanguíneos y disminuyen la presión arterial. Según Mills, la presencia de azúcar podría crear un ambiente más favorable para este proceso.
Sin embargo, aclaró que no recomiendan mascar chicle azucarado con frecuencia debido a sus efectos negativos en la salud dental y cardiometabólica cuando se consume en exceso. En cambio, sus hallazgos constituyen una prueba de concepto para mejorar la conversión de nitratos dietéticos, y sugirieron que futuras investigaciones deben enfocarse en desarrollar métodos que sean amigables con los dientes y saludables metabólicamente para lograr el mismo efecto.
El desafío actual es identificar estrategias alternativas que sean efectivas y adecuadas para el uso prolongado.
Dado que el nitrato dietético ya es un suplemento reconocido en el ámbito deportivo, existe la posibilidad de optimizar su uso entre atletas. Mejorar la conversión de nitratos podría aumentar los beneficios fisiológicos que obtienen de alimentos ricos en estos compuestos.
Los investigadores concluyeron que algo tan sencillo como el tipo de chicle que se utiliza junto con el jugo de remolacha puede influir en la eficacia con que el cuerpo transforma el nitrato dietético en compuestos que ayudan a reducir la presión arterial.
El siguiente paso propuesto es realizar un estudio más amplio en deportistas para comprender mejor cómo el chicle azucarado puede afectar la conversión de nitratos, la presión arterial y el rendimiento atlético.
La investigación fue publicada el 18 de junio de 2026 en el British Journal of Clinical Pharmacology bajo el título “Lowering salivary pH with sugar-containing gum augments salivary nitrite production and blood pressure reduction with dietary nitrate (beetroot juice)”, con DOI 10.1002/bcp.70640.
Cultura y sociedad
Varios
Varios
IA