Salud
Estudios sugieren que consumir dos kiwis antes de dormir mejora la calidad y duración del descanso gracias a su contenido en serotonina.

La ingesta de kiwi antes de acostarse podría facilitar un adormecimiento más ágil y elevar la calidad del descanso nocturno. Esta hipótesis, respaldada por investigaciones preliminares, fue expuesta por el especialista en medicina del sueño, el doctor Raj Dasgupta, quien destaca las propiedades nutricionales de esta fruta más allá de su riqueza habitual en vitaminas y minerales.
Un análisis específico observó que participantes que consumieron dos unidades de kiwi aproximadamente una hora antes de irse a la cama, durante cuatro semanas consecutivas, lograron dormirse con mayor rapidez. Además, estos sujetos experimentaron un incremento en la duración total del sueño y reportaron una mejoría general en la calidad del mismo.
Resultados análogos se documentaron en otro estudio centrado en atletas. En este grupo, la práctica regular también asoció el consumo de la fruta con mejoras en la calidad y cantidad del reposo, así como con una reducción significativa en los episodios de despertares durante la noche.
Los expertos atribuyen estos beneficios al perfil bioquímico del kiwi. Su contenido en serotonina juega un papel clave, ya que este neurotransmisor está vinculado a la regulación del ciclo del sueño y contribuye a la producción de melatonina, la hormona fundamental para sincronizar los ritmos circadianos.
Junto a la serotonina, la fruta aporta folato y antioxidantes potentes, principalmente las vitaminas C y E. Asimismo, su alto nivel de fibra puede favorecer la salud intestinal y disminuir procesos inflamatorios que frecuentemente están relacionados con trastornos del sueño.



