Salud
Experta en audición: regla 60/60 y dieta para cuidar el oído
Karen Shepherd, audiología de Boots Hearingcare, recomienda limitar auriculares a 60 minutos al día a volumen bajo y mantener hábitos saludables.

Karen Shepherd, experta en audiología de Boots Hearingcare, ha emitido una advertencia clara sobre los riesgos del uso excesivo de auriculares. La especialista sugiere restringir esta práctica a un máximo de 60 minutos diarios y explica cómo controlar el volumen para evitar daños auditivos. Su objetivo es prevenir la pérdida de audición antes de que las personas alcancen los 60 años, mediante acciones preventivas iniciadas durante la juventud.
La regla del 60/60 para auriculares
Shepherd detalla la importancia de implementar la norma conocida como "regla 60/60". Esta consiste en limitar el tiempo de escucha con auriculares a una hora diaria y nunca superar el 60% del volumen máximo disponible. La exposición excesiva al ruido figura entre las principales causas de deterioro auditivo, por lo que se deben tomar medidas para reducirla siempre que sea posible.
La experta hace hincapié en prestar especial atención al nivel de sonido en entornos ruidosos. Muchos usuarios suben el volumen para tapar el ruido ambiental, lo cual incrementa significativamente el riesgo para la salud del oído. Reducir la exposición al ruido excesivo o utilizar protección auditiva cuando se sabe que habrá sonidos fuertes constituye uno de los métodos más simples y eficaces para salvaguardar la audición.
Riesgos del ruido prolongado
Según Shepherd, estar expuesto durante mucho tiempo a niveles de ruido elevados puede dañar temporalmente la audición, pero también puede provocar lesiones permanentes en las delicadas estructuras del oído interno sin que la persona se dé cuenta. Esto puede derivar en acúfenos y pérdida irreversible de la capacidad auditiva.
Las situaciones cotidianas donde este peligro acecha incluyen festivales de música, cortar el césped, acudir a discotecas, secarse el pelo o usar herramientas eléctricas. En todos estos casos, el uso de tapones o protecciones adecuadas resulta fundamental para mitigar el impacto acústico.
Cuidado de la humedad y limpieza
Otro aspecto crucial es mantener los oídos secos. Aunque parezca un consejo sencillo, la humedad adicional en el conducto auditivo puede causar infecciones que, en algunos casos, conducen a la pérdida de audición. Es vital secar bien los oídos tras nadar, ducharse o sudar por ejercicio físico para evitar desarrollar patologías como el "oído del nadador".
La recomendación específica es secar únicamente la parte externa del oído y jamás introducir objetos dentro del canal auditivo, incluidos los bastoncillos de algodón. Si se sospecha que hay agua atrapada que no sale al inclinar la cabeza, se debe generar movimiento en el canal abriendo y cerrando la mandíbula, además de sacudir suavemente la cabeza. Algunas personas tienen curvaturas estrechas en sus canales o pequeños recovecos frente al tímpano, donde una gota mínima puede resultar incómoda.
Para quienes sufren habitualmente de retención de agua, Shepherd aconseja el uso de tapones de natación. Si aparecen síntomas como dolor, picazón, enrojecimiento o hinchazón, es necesario buscar ayuda profesional contactando con un farmacéutico o médico general.
Alimentación y suplementos
Mantener un estilo de vida saludable beneficia directamente la salud vascular, lo cual impacta positivamente en los oídos. Ejercitarse a diario, dejar de fumar y seguir una dieta equilibrada son prácticas esenciales. Aunque ningún alimento puede revertir el daño auditivo existente, ciertos nutrientes tienen un efecto positivo en la salud del oído debido a su relación con el flujo sanguíneo y el equilibrio químico en el oído interno.
Entre los alimentos destacados se encuentran los plátanos (potasio), el pescado (omega-3 y vitamina D), el ajo, el brócoli (vitamina K, vitamina C y fibra) e incluso el chocolate negro (magnesio). También se pueden tomar suplementos para asegurar la ingesta completa de vitaminas y minerales clave, como ácido fólico, vitaminas del grupo B y zinc. No obstante, es imprescindible consultar con un médico o farmacéutico antes de iniciar cualquier suplementación, especialmente si se están tomando otros medicamentos.
Monitoreo regular de la audición
Shepherd concluye enfatizando la necesidad de conocer la línea base de la propia audición y monitorear los niveles periódicamente, igual que se hace con la visión o la salud dental. Pruebas online repetidas ocasionalmente pueden ser útiles, pero ante los primeros signos de dificultad auditiva, se debe reservar una prueba profesional.
Si se nota que se pide a otras personas repetir frases con mayor frecuencia, se aumenta el volumen de la televisión o cuesta seguir conversaciones en ambientes ruidosos, es momento de solicitar una prueba gratuita de audición. Actuar pronto ayuda a mantener la edad auditiva joven y evita que el cerebro deje de procesar correctamente los sonidos, previniendo así un deterioro rápido que afecte negativamente las relaciones personales y la calidad de vida.
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