Salud
Un informe analizó 2.784 protectores solares y advirtió que solo el 20% cumple con criterios de seguridad y eficacia.

Especialistas en salud advierten sobre la importancia de elegir cuidadosamente el protector solar debido a la proliferación de productos que podrían no ofrecer la protección anunciada o contener componentes preocupantes.
Un reciente estudio que evaluó 2.784 productos de protección solar reveló que únicamente 597, aproximadamente el 20%, fueron considerados seguros y efectivos según los estándares de la Environmental Working Group (EWG), una organización sin fines de lucro dedicada a temas de salud y medio ambiente.
El informe señaló que el 80% restante no fue catalogado necesariamente como peligroso, pero no cumplió con los criterios del grupo, ya sea por incluir ingredientes preocupantes, ofrecer una protección insuficiente contra los rayos ultravioleta, especialmente UVA, utilizar fórmulas en spray o presentar afirmaciones de protección consideradas inexactas por la organización.
Entre los ingredientes que despertaron inquietudes destacan el oxibenzona, octinoxato y homosalato, vinculados en estudios científicos a trastornos hormonales y posibles efectos negativos en el sistema reproductivo y el desarrollo.
El análisis también alertó sobre la presencia de fragancias no declaradas en algunos productos, las cuales podrían contener sustancias alergénicas o sospechosas de afectar las hormonas, e incluso compuestos con potencial carcinogénico.
En cuanto a los protectores solares en formato spray, el informe advirtió sobre riesgos adicionales, ya que la inhalación de sus partículas es posible y su aplicación puede ser desigual sobre la piel. Algunos de estos productos han sido retirados del mercado tras detectarse contaminación con benceno, una sustancia altamente tóxica.
El estudio concluyó que los protectores solares minerales, especialmente los que contienen óxido de zinc, constituyen la alternativa más segura. Marcas como Badger, Blue Lizard y Babo Botanicals recibieron altas calificaciones en este sentido.
A pesar de las preocupaciones, los expertos reiteran que el uso del protector solar sigue siendo fundamental para prevenir quemaduras, envejecimiento prematuro y reducir el riesgo de cáncer de piel, incluida la melanoma. Enfatizan que el problema radica en seleccionar el producto adecuado y aplicarlo correctamente.
La EWG aplicó criterios específicos para evaluar los protectores solares, que incluyen la seguridad de sus ingredientes, el nivel de protección contra rayos UVB y UVA, el equilibrio entre ambos, y la estabilidad del producto bajo la exposición solar.
Solo 62 productos obtuvieron la certificación oficial de la organización, cumpliendo con sus estándares más estrictos en transparencia y seguridad. Muchos de estos productos certificados se basan en fórmulas minerales que ofrecen protección de amplio espectro y carecen de ingredientes considerados preocupantes.
El informe también generó controversia en torno a los protectores solares con factores de protección muy altos (SPF 70–100+), señalando que la diferencia real en protección con niveles inferiores es limitada.
Los especialistas advirtieron que confiar en cifras elevadas de SPF podría reducir la frecuencia de reaplicación o incrementar la exposición al sol, lo que aumentaría los riesgos en lugar de mitigarlos.
Asimismo, criticaron las variaciones en los resultados de pruebas entre diferentes laboratorios, lo que puede provocar discrepancias significativas en la evaluación de un mismo producto.
Finalmente, los expertos y la EWG recomiendan optar por protectores solares minerales que contengan óxido de zinc y preferir cremas en lugar de aerosoles para garantizar una mejor protección y reducir posibles riesgos.
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