Salud
Expertos españoles recomiendan consumir tomate regularmente para disminuir el riesgo de cáncer de próstata y mejorar la salud general.

La Sociedad Médica Española de Oncología insta a los hombres a incorporar el tomate de forma habitual en su alimentación para reducir la probabilidad de desarrollar cáncer de próstata.
Los especialistas explican que este tipo de cáncer surge por mutaciones genéticas que provocan una división celular descontrolada en el tejido de la glándula prostática. Dado que el tomate contiene licopeno, un antioxidante natural que protege las células del daño en el ADN, se considera que su consumo puede disminuir el riesgo de aparición del tumor.
Además, los médicos señalan que incluir tomate en la dieta de manera regular también puede beneficiar la salud general del organismo.
Un representante del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España añade que las propiedades del tomate no se limitan a la prevención del cáncer, sino que también contribuyen a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, fortalecen el sistema inmunológico, mejoran la digestión y favorecen la salud cutánea. Asimismo, el tomate aporta potasio y vitaminas A y C.
Los expertos aclaran que el tomate debe considerarse parte de una dieta equilibrada y no como una medida preventiva única contra el cáncer, recomendando mantener una alimentación variada y un estilo de vida saludable.
Respecto a los factores de riesgo, indican que los principales para el cáncer de próstata son el sobrepeso, el tabaquismo y una dieta rica en grasas.
Por su parte, el doctor británico William Lee aconseja consumir tanto tomate como frutos secos para prevenir el cáncer.
Lee explica que los frutos secos, especialmente nueces, almendras, avellanas, anacardos y pistachos, contienen compuestos polifenólicos con propiedades anticancerígenas que fortalecen el sistema inmunitario, así como ácidos grasos omega 3 que impiden que las células tumorales reciban nutrientes. Además, recomienda el tomate para la prevención.
El médico señala: "El tomate es rico en licopeno, un potente antioxidante con efecto anticancerígeno. El licopeno protege la estructura del ADN y, por tanto, previene el cáncer. También puede ralentizar el crecimiento de tumores malignos".
Según estudios citados por Lee, los hombres que consumen tomate al menos dos veces por semana reducen en un tercio su riesgo de padecer cáncer de próstata.



