Salud
Señales de diabetes que no debes ignorar
Expertos detallan síntomas como sed excesiva, fatiga y cambios visuales que pueden indicar diabetes tipo 1 o 2.

Aproximadamente el 75% de los estadounidenses padece alguna enfermedad crónica. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades definen esta condición como un problema de salud que dura más de un año y limita la funcionalidad o exige atención médica continua. Dentro de este grupo se encuentra la diabetes, que afecta a unos 40 millones de personas en el país.
La doctora Lisa Swartz Topor, directora del programa de endocrinología pediátrica en el Rhode Island Hospital y su centro infantil Hasbro, explica que la diabetes es un trastorno donde el azúcar en sangre está elevado porque el cuerpo carece de suficiente insulina, una hormona encargada de reducir esos niveles. Existen dos variantes principales: la tipo 1, frecuente en pacientes pediátricos, donde se destruye la capacidad del organismo para producir insulina; y la tipo 2, común en adultos, donde el cuerpo aún genera insulina, especialmente al inicio, pero en cantidades insuficientes para sus necesidades.
Diferencias entre tipos de diabetes
Según datos de los CDC, cerca del 95% de los casos de diabetes en Estados Unidos corresponden al tipo 2. Aunque no existe una cura, ambas formas cuentan con tratamientos disponibles, incluyendo medicamentos GLP-1, que permiten gestionar la enfermedad para evitar complicaciones mayores. Swartz Topor advierte que el objetivo final en cualquier forma de diabetes es controlar las altas concentraciones de azúcar en el torrente sanguíneo, ya que estas pueden dañar órganos como ojos, riñones y corazón con el tiempo.
El daño permanente puede retrasarse o detenerse si los pacientes siguen las indicaciones de tratamiento de sus médicos. Mantener los niveles de glucosa dentro del rango objetivo reduce la probabilidad de lesiones en órganos terminales o pospone su aparición. Si bien los adultos pueden realizarse pruebas de detección rutinarias, como el análisis de sangre A1C, resulta crucial reconocer las señales preocupantes para consultar a un profesional de la salud.
Síntomas clave a vigilar
Los especialistas destacan varios indicadores. La micción frecuente y la sed aumentada son clásicas en la diabetes tipo 1, según Swartz Topor, quien señala que esta variante tiende a ser más sintomática con grandes volúmenes de orina. En contraste, la tipo 2 puede desarrollarse lentamente, permitiendo que alguien la tenga durante mucho tiempo sin saberlo. No obstante, la doctora Archana Sadhu, endocrinóloga en Houston Methodist Diabetes Associates, aclara que la sed y la micción excesivas también ocurren en la tipo 2 debido a los altos niveles de azúcar en sangre, afectando a ambos tipos.
Otros signos incluyen fatiga, falta de energía, problemas de concentración y malestar general. La pérdida de peso acompañada de un aumento del apetito también es posible. Sadhu explica que esto sucede porque el azúcar alto en sangre provoca micción frecuente, eliminando calorías y peso corporal a través de la orina con alta concentración de glucosa. Estos síntomas pueden presentarse tanto en la tipo 1 como en la tipo 2.
Cambios físicos y visuales
Además de los signos comunes, existen otras alteraciones. En la diabetes tipo 2, algunas personas desarrollan engrosamiento u oscurecimiento de la piel en pliegues como cuello, ingle o axilas, una condición conocida como acantosis nigricans. Swartz Topor indica que esto puede parecer suciedad y servir como señal de prediabetes o diabetes. También se deben vigilar los cambios súbitos en la visión. Cuando los azúcares están muy elevados, la forma del cristalino del ojo puede cambiar temporalmente, causando visión borrosa. Aunque hay muchas causas para este síntoma, si es nuevo, merece una evaluación médica.
Las infecciones recurrentes por hongos constituyen otra potencial señal. Esto aplica tanto a niños como a adultos, aunque Swartz Topor enfatiza que son altamente inusuales en menores que ya no usan pañales pero no han alcanzado la pubertad. La presencia de estos hongos puede indicar niveles altos de azúcar, dado que estos organismos prosperan en entornos ricos en glucosa.
Factores de riesgo y prevención
Ciertos factores genéticos y de estilo de vida incrementan la probabilidad de desarrollar diabetes. La historia familiar es el más prominente, siendo muy fuerte para la tipo 2 y relevante también para la tipo 1, según Sadhu. Para la tipo 2, la obesidad y el sedentarismo son riesgos adicionales, ya que el cuerpo no quema la glucosa adecuadamente. El consumo de alimentos altos en carbohidratos y ultraprocesados también contribuye al riesgo.
Realizar cambios saludables en la dieta y el ejercicio puede reducir el riesgo general de diabetes en un 50%. Esto implica consumir más frutas y verduras, beber agua en lugar de jugos y mantenerse activo. Sadhu afirma que nunca es tarde para adoptar hábitos sanos, pero es aún más valioso comenzar con los jóvenes. Ambos doctores subrayan que, ante un diagnóstico, existen muchos tratamientos y avances prometedores. Gestionar la diabetes puede resultar abrumador, pero es vital para la salud a largo plazo. Consultar con médicos o dietistas ayuda a tomar decisiones informadas sobre prevención y tratamiento.





