Tecnología y ciencia
AIM-424 Malice: EE.UU. revela nuevo misil aire-aire de largo alcance
La Armada estadounidense ha anunciado el desarrollo del misil aire-aire AIM-424 Malice, con más de 463 km de alcance, diseñado para F/A-18, F-35 y F/A-XX, y destinado a contrarrestar amenazas aéreas avanzadas y sistemas balísticos chinos.

La Armada de Estados Unidos ha dado a conocer oficialmente el misil aire-aire AIM-424 Malice, un sistema de largo alcance actualmente en fase de desarrollo y pruebas. Su presentación pública se produjo el 22 de agosto, según informó la revista especializada *The Aviation Week*.
El nuevo arma está concebida para integrarse en las aeronaves F/A-18, F-35 y F/A-XX. Un portavoz institucional afirmó que el programa de misiles aire-aire de largo alcance (LRAAM) representa una pieza clave para reforzar la defensa de los grupos de combate navales y mantener “una superioridad aérea decisiva frente a amenazas avanzadas”.
En su declaración, el portavoz precisó que el AIM-424 Malice forma parte directa de la contribución del Departamento de Defensa —conocido como Pentágono— al concepto de disuasión integrada. Su mayor alcance, efectividad operativa y capacidad destructiva están orientadas a potenciar las capacidades defensivas de la Infantería de Marina y la Aviación Naval en la protección de flotas, intereses nacionales y el territorio estadounidense.
Las especificaciones técnicas detalladas y los cronogramas previstos para su despliegue no han sido divulgados. Las autoridades navales justifican esta reserva como una medida necesaria para salvaguardar la seguridad operacional.
Antecedentes tecnológicos y evolución del concepto
El diseño subyacente del AIM-424 podría tener raíces que se remontan a más de diez años. En 2017, un alto funcionario del Departamento de Defensa expuso públicamente, durante una conferencia de la industria de defensa, el concepto de arma de largo alcance para enfrentamientos aéreos (LREW). Ese concepto fue uno de varios estudios preliminares vinculados al futuro AIM-424.
Una diapositiva de presentación mostró un prototipo de misil aire-aire de dos etapas, lanzable desde las bahías de armamento internas de una aeronave furtiva. Además, los documentos presupuestarios correspondientes al ejercicio fiscal 2017 indicaron que el concepto LREW había completado con éxito una demostración tecnológica de dos años, tras lo cual su desarrollo pasó a ser transferido a las distintas ramas militares.
Capacidades físicas y tácticas
Según las especificaciones publicadas por el sitio web oficial de la Armada estadounidense, Navy.mil, el AIM-424 Malice utiliza un motor cohete de combustible sólido. Mide 4,11 metros de longitud, tiene un diámetro de 0,34 metros y una envergadura alar de 0,67 metros. Su masa total asciende a 680,4 kilogramos.
Su alcance supera los 250 millas náuticas, equivalente a 463 kilómetros. Esta cifra lo sitúa por encima de las prestaciones del AIM-120 actual y, según señalan fuentes oficiales, también por encima de las del recientemente revelado AIM-174B.
Contexto estratégico y presiones operativas
La iniciativa responde a múltiples presiones tácticas y estratégicas. Entre ellas, la reducción de existencias de sistemas de defensa aérea como los misiles Patriot y THAAD, afectados por su empleo en el marco del conflicto con Irán. El Pentágono busca ahora alternativas de menor costo para compensar ese déficit.
Al mismo tiempo, la Armada enfrenta la necesidad urgente de ampliar el radio de acción de sus fuerzas basadas en portaaviones. Esta exigencia se intensifica ante el despliegue por parte de China de misiles balísticos antibuque y misiles de crucero aéreos cuyo alcance excede las 1.000 millas náuticas, lo que plantea una amenaza directa a las capacidades de proyección naval estadounidense.
Fil Jasper, presidente de RTX, destacó que garantizar la defensa de la flota y preservar la supremacía aérea es una prioridad crítica ante nuevas amenazas aéreas de largo alcance. Según su declaración, el enfoque técnico del equipo de RTX se centra en el desarrollo del AIM-424, cuyo incremento de alcance, letalidad y eficacia operativa supone “un salto cualitativo” para las capacidades aéreas navales, capaz de “superar cualquier amenaza conocida”.
En paralelo, el Pentágono firmó un contrato de 22.900 millones de dólares con Raytheon para acelerar la producción de misiles Tomahawk. Este esfuerzo coexiste con los preparativos conjuntos de la Armada y la Fuerza Aérea para el despliegue del nuevo misil aire-aire táctico común AIM-260, desarrollado por Lockheed Martin.





