Daily Beirut

Tecnología y ciencia

Antagonistas de neuroquinina: posible freno al cáncer de mama

Un estudio sugiere que los fármacos para sofocos podrían limitar la metástasis y recurrencia del cáncer de mama, según datos preliminares presentados en San Diego.

··3 min de lectura
Antagonistas de neuroquinina: posible freno al cáncer de mama
Compartir

Los antagonistas del receptor de neuroquinina (NKR), ampliamente utilizados como tratamiento no hormonal eficaz contra los sofocos menopáusicos, podrían ofrecer beneficios adicionales para pacientes con cáncer de mama. Una investigación reciente indica que estos medicamentos tienen el potencial de restringir la propagación de células cancerosas y ayudar a prevenir diagnósticos recurrentes de la enfermedad. Los resultados se expondrán durante la Reunión Anual 2026 de The Menopause Society, programada del 20 al 24 de octubre en San Diego.

Mecanismo biológico en la menopausia

Durante esta etapa, la caída de los niveles de estrógeno altera el termostato cerebral situado en el hipotálamo. Este descenso provoca una hiperactividad en las neuronas KNDy, un grupo específico de células cerebrales que sobreproduce un péptido denominado neuroquinina B (NKB). La señalización excesiva de NKB induce al cuerpo a percibir calor, desencadenando sudoración súbita y sofocos. Los antagonistas de NKR actúan bloqueando dichos receptores, lo que calma la vía sobreestimulada y estabiliza la regulación térmica sin intervención hormonal.

Hallazgos sobre invasión tumoral

Investigadores exploraron la expresión de receptores de NKB fuera del hipotálamo, específicamente en el tejido mamario, para determinar si los antagonistas de NKR podrían modular el riesgo de cáncer. Mediante análisis in-silico, descubrieron que la downregulation de la señalización de NKR —efecto observado con el uso de estos fármacos— suprime las vías moleculares que promueven la invasividad y la diseminación metastásica. Estos datos sugieren que los antagonistas podrían modificar el comportamiento de las células cancerosas hacia una menor capacidad de invasión.

El equipo examinó posteriormente la expresión de receptores de NKB en tejido mamario humano mediante análisis inmunohistoquímicos. Observaron un incremento lineal en la expresión de NKR desde tejidos normales hasta hiperplásicos y cancerosos. Los receptores resultaron sobreexpresados en el tejido maligno, lo que apunta a la relevancia de esta señalización en la progresión del cáncer. En tratamientos in vitro con diversas líneas celulares humanas, los antagonistas redujeron la viabilidad de las células cancerosas y regulaban a la baja vías oncogénicas asociadas a la resistencia terapéutica.

Perspectivas clínicas futuras

La doctora Lubna Pal, autora principal del estudio de Yale University en Connecticut, plantea que los beneficios de esta clase de fármacos podrían extenderse más allá de su eficacia reconocida contra los sofocos y problemas de sueño. "Estos hallazgos son intrigantes y sugieren que el uso a largo plazo podría tener potencial terapéutico para frenar la progresión e incluso prevenir la recurrencia", declaró Pal. No obstante, enfatizó que dichas hipótesis deben confirmarse primero mediante estudios diseñados adecuadamente, mientras continúan trabajando para obtener esa claridad.

La presentación detallará estos resultados bajo el título "Explorando la promesa de los antagonistas de NKR – más allá de los sofocos, los sudores y el sueño". El doctor Stephanie Faubion, director médico de The Menopause Society, señaló que estos medicamentos ya han transformado el panorama terapéutico para mujeres que buscan opciones no hormonales para síntomas vasomotores. Según Faubion, aunque los resultados son preliminares y derivados de estudios de laboratorio y tejidos, plantean preguntas fascinantes sobre efectos biológicos más amplios y sientan las bases para futuras investigaciones sobre el papel de la señalización de neuroquinina en la salud mamaria.

Añade Daily Beirut a tu feed de Google News y recibe lo último primero.
Compartir