Tecnología y ciencia
El navegador Brave introdujo una función de alias de correo electrónico que permite registrarse en sitios web sin revelar la dirección real, con cinco direcciones gratuitas disponibles y cifrado extremo a extremo para notas asociadas.

El navegador Brave, competidor directo de Chrome, incorporó una nueva funcionalidad destinada a reforzar la privacidad digital: los alias de correo electrónico. La compañía anunció la característica esta semana, ofreciendo a los usuarios una alternativa para inscribirse en plataformas y servicios en línea sin exponer su dirección de correo electrónico personal.
Para utilizarla, el usuario debe primero crear una cuenta en Brave e ingresar su dirección de correo electrónico real durante ese proceso. Una vez iniciada la sesión en el navegador, al hacer clic en cualquier campo de correo electrónico dentro de un sitio web aparece automáticamente una ventana emergente que propone generar un alias. Si dicha ventana no se muestra, basta con hacer clic derecho sobre el campo correspondiente para acceder manualmente a la opción. Al seleccionar un alias, este se inserta automáticamente en el formulario del sitio. Todos los mensajes enviados a esa dirección ficticia son redirigidos de forma transparente al buzón principal del usuario.
Brave explica que esta herramienta limita la capacidad de los sitios web de identificar al usuario de forma única mediante su correo electrónico, lo que reduce su exposición a campañas publicitarias dirigidas. El riesgo no se limita a los portales donde el usuario se registra directamente: grandes empresas tecnológicas especializadas en publicidad, como Meta, pueden cruzar el correo proporcionado en una tienda online con el que ya tienen registrado para ese mismo usuario, permitiéndoles seguir sus comportamientos de compra o navegación.
Otro escenario crítico que la función mitiga es el de las brechas de seguridad. Si un sitio web al que el usuario ha compartido su dirección real sufre un ataque informático, los ciberdelincuentes podrían obtener esa información y difundirla a intermediarios de datos, ampliando así la dispersión de sus datos personales. Al usar un alias, el correo principal permanece oculto incluso si el dominio comprometido almacena direcciones de contacto.
Brave afirma que no accede al contenido de los correos electrónicos recibidos en los alias. Su infraestructura los procesa exclusivamente para filtrar spam y amenazas maliciosas; tras la redirección al buzón original, elimina cada mensaje de sus servidores. Además, todos los datos almacenados en las cuentas de los usuarios están cifrados en reposo. Las anotaciones que el usuario puede adjuntar a cada alias se guardan localmente en su dispositivo, salvo que active explícitamente la sincronización, en cuyo caso se aplicará cifrado de extremo a extremo.
Actualmente, cada usuario de Brave recibe cinco alias de correo electrónico gratuitos. La empresa señala que los planes Premium ofrecerán un número mayor de direcciones virtuales en el futuro. Por otra parte, debido al carácter reciente de la función, Brave advierte que algunos correos redirigidos podrían clasificarse erróneamente como spam al principio, aunque espera que esta incidencia disminuya progresivamente conforme se consolide su reputación como proveedor de servicios de correo electrónico.



