Tecnología y ciencia
Google suspende la aplicación de su política contra el “SEO parasitario” en los 27 Estados miembros de la UE, además de Islandia, Noruega y Liechtenstein, a partir del 30 de agosto, tras una investigación de la Comisión Europea bajo el Reglamento de Mercados Digitales.

Google ha anunciado la suspensión de las medidas manuales de degradación de posiciones en sus resultados de búsqueda dirigidas a sitios web que alojan contenido externo en territorio europeo. La decisión afecta a los 27 Estados miembros de la Unión Europea, así como a Islandia, Noruega y Liechtenstein, y entrará en vigor el 30 de agosto.
La medida original, denominada “abuso de reputación de sitios”, tenía como objetivo identificar y penalizar páginas o contenidos publicados por terceros en dominios con alta autoridad en los resultados de búsqueda, con el fin de aprovechar sus señales de posicionamiento y mejorar la visibilidad de ese material ajeno. Esta práctica es conocida técnicamente como “SEO parasitario”.
Un seguimiento realizado por la Comisión Europea reveló que la aplicación de dicha política provocó una reducción en el posicionamiento de sitios web de medios de comunicación, editores y otros actores del sector empresarial cuando incluían en sus plataformas contenidos suministrados por socios comerciales.
Ante estas preocupaciones, la Comisión Europea abrió una investigación formal bajo el Reglamento de Mercados Digitales (DMA), normativa diseñada para limitar el poder de mercado de las grandes plataformas tecnológicas y reforzar la competencia en los entornos digitales. La Comisión acogió favorablemente la modificación anunciada por Google y calificó la política anterior como una sanción desproporcionada para editores y usuarios profesionales del servicio de búsqueda.
La nueva disposición se aplica exclusivamente en el espacio económico europeo. Fuera de esta zona, Google mantendrá sin cambios su política original contra el “SEO parasitario”. La empresa subrayó que seguirá supervisando activamente la implementación de la actualización para garantizar su conformidad con el DMA.
El DMA prevé multas de hasta el 10 % de los ingresos anuales globales de las empresas que infrinjan sus disposiciones. El ajuste de Google responde, en este contexto, a la necesidad de evitar una sanción financiera significativa en uno de sus mercados clave.



