Tecnología y ciencia
La NASA advierte que los impactos de asteroides son inevitables a largo plazo y destaca avances como la misión DART de 2022 y el acercamiento del asteroide Apophis en abril de 2029.

La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) ha reiterado la necesidad de preparar una defensa planetaria contra posibles impactos de asteroides, al señalar que tales eventos forman parte natural de la historia del sistema solar y «se repetirán inevitablemente», aunque la probabilidad de que ocurran durante esta generación sigue siendo extremadamente baja.
En declaraciones realizadas por el experto Umberto Campins durante su participación en una conferencia celebrada en Oviedo, España, la agencia confirmó que no existe actualmente ninguna amenaza directa de colisión con la Tierra. Campins instó a la población a no alarmarse, pero subrayó con firmeza la urgencia de desarrollar tecnologías capaces de detectar objetos peligrosos con suficiente antelación y modificar sus trayectorias para salvaguardar al planeta.
La NASA lleva décadas coordinando una red internacional de observatorios dedicados al seguimiento de asteroides y a la evaluación sistemática de sus riesgos potenciales. Paralelamente, organiza simulacros operativos cada tres años para fortalecer la capacidad de respuesta ante escenarios de emergencia. Como prueba tangible de este progreso, Campins citó el éxito de la misión DART en 2022, cuyo impacto controlado contra un asteroide logró alterar efectivamente su órbita, convirtiendo así la defensa planetaria en una realidad práctica y no solo en una hipótesis teórica.
El especialista también hizo referencia al paso cercano del asteroide Apophis, previsto para abril de 2029, cuando pasará a menos de 32.000 kilómetros de la superficie terrestre. Aunque descartó cualquier peligro asociado a este evento, destacó su valor científico excepcional: permitirá observar, por primera vez, cómo la gravedad de la Tierra afecta la trayectoria y estructura de un cuerpo celeste de ese tamaño, mediante observaciones conjuntas de la NASA y la Agencia Espacial Europea.
Campins señaló que la vigilancia de asteroides trasciende la mera prevención de desastres. Destacó su potencial económico significativo, anticipando que las próximas dos décadas verán el inicio de proyectos de minería espacial orientados a extraer agua y metales raros, como el platino. Estas actividades podrían sentar las bases para la construcción de infraestructuras permanentes y asentamientos humanos fuera del planeta Tierra.



