Varios
Un hombre ejerció como neurocirujano sin título en Raqqa, Siria, hasta que una inspección reveló su fraude y llevó a su detención.

Una inspección rutinaria para investigar el aumento del precio de un medicamento en una farmacia de Raqqa, Siria, terminó destapando uno de los fraudes médicos más graves y sorprendentes. La revisión no comenzó en un quirófano ni por un error quirúrgico mortal, sino que reveló a un individuo que durante años se presentó como un especialista en neurocirugía y columna vertebral sin poseer ningún título universitario.
La investigación se inició por una denuncia común presentada por un ciudadano molesto por la manipulación de precios en medicamentos. Sin embargo, al avanzar la inspección, el caso se transformó de una infracción económica a un expediente criminal que involucraba la seguridad de pacientes.
Durante la inspección, el sospechoso identificado como B. H. despertó sospechas debido a su comportamiento. Con una confianza inusual, examinaba pacientes, ordenaba pruebas y recomendaba intervenciones quirúrgicas en nervios y vértebras, ejerciendo clandestinamente una actividad médica de alto riesgo.
La verdadera sorpresa para los investigadores llegó al revisar los registros oficiales, donde se comprobó que el individuo no contaba con ningún título académico ni licencia legal para ejercer la medicina, ni siquiera para atender casos simples, mucho menos para realizar cirugías complejas.
En cuestión de momentos, la situación escaló de una inspección farmacéutica a una operación policial coordinada con el colegio de médicos y la policía judicial. El falso cirujano fue arrestado en flagrancia mientras ejercía su engaño.
Tras la detención, las redes sociales se llenaron de asombro y rechazo. La población no solo cuestiona cómo fue posible que este impostor permaneciera activo durante años, sino también cuántos pacientes arriesgaron su vida bajo su cuidado y cómo pudo mantenerse este engaño en un campo médico tan delicado sin ser detectado.
Mundo
Líbano
Mundo
Líbano