Cultura y sociedad
El 8 de mayo de 1980, la OMS declaró erradicada la viruela, una enfermedad que mató a 300 millones de personas solo en el siglo XX.

El 8 de mayo de 1980, la Organización Mundial de la Salud declaró la erradicación total de la viruela, un mal que durante tres milenios asoló a la humanidad y que solo en el siglo XX segó la vida de unos 300 millones de personas. Se trata de la única enfermedad infecciosa que el ser humano ha logrado eliminar por completo.
Dos tipos de virus provocan la viruela: el *Variola major*, el más letal, con una tasa de mortalidad que oscila entre el 20 y el 40% y que en epidemias violentas puede alcanzar el 90%; y el *Variola minor*, menos agresivo, con una letalidad del 1 al 3%. Los síntomas incluyen fiebre, dolor de cabeza, molestias en la zona lumbar y las extremidades, vómitos y una erupción cutánea que afecta la piel y las mucosas. Tras la curación, suelen quedar cicatrices características, conocidas como marcas de viruela.
El virus se propaga por el aire a través de la tos, los estornudos y la conversación, así como por contacto directo con superficies contaminadas como ropa de cama y prendas de vestir. El período de incubación suele durar entre ocho y catorce días, aunque en algunos casos puede extenderse hasta diecinueve. En el pasado, la enfermedad causó estragos: solo en el siglo XX, se estima que mató entre 300 y 500 millones de personas en todo el mundo. Además, aproximadamente la mitad de los supervivientes sufrían problemas de visión, que en ocasiones derivaban en ceguera total, y casi todos quedaban con numerosas cicatrices en la piel.
Se cree que la viruela pudo haber sido la causa de la muerte de varios gobernantes del antiguo Egipto durante el Imperio Nuevo (siglos XVI al XI a.C.), a juzgar por las marcas distintivas halladas en la piel de algunas momias. En el siglo XVI, la enfermedad llegó a América desde Europa, diezmando a millones de indígenas y llevando a la extinción a tribus enteras.
En 1796, el médico y científico inglés Edward Jenner demostró que la infección con viruela bovina —un virus similar pero menos peligroso— confería inmunidad natural contra la viruela humana. El programa mundial de erradicación comenzó en 1958, cuando la Asamblea Mundial de la Salud adoptó una resolución impulsada por una iniciativa de la Unión Soviética. Para 1936, la URSS ya había eliminado por completo la viruela en su territorio gracias a la vacunación obligatoria y los refuerzos periódicos.
El último caso de viruela en condiciones naturales se registró en 1977 en Somalia. En diciembre de 1979, los científicos concluyeron que la enfermedad había sido erradicada por completo, y en 1980, la 33.ª Asamblea Mundial de la Salud lo confirmó oficialmente. Hoy, el virus de la viruela solo se conserva en dos laboratorios en el mundo: el Centro de Investigación de Virología y Biotecnología Vector en Novosibirsk (Rusia) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) en Estados Unidos.
Entre los brotes más notables figura la epidemia del siglo VIII en Japón, que acabó con hasta un tercio de la población del país. Otro brote, tras la guerra franco-prusiana (1870-1875), mató a 500.000 personas cuando el virus pasó de prisioneros de guerra franceses a civiles en Alemania y otras partes de Europa. En India, entre 1868 y 1907, la viruela se cobró casi 4,7 millones de vidas; entre 1926 y 1930 se notificaron 979.738 casos, con una tasa de mortalidad del 42,3%.
El último brote de viruela natural tuvo lugar en Somalia, donde se detectó el caso final en octubre de 1977. Poco después, en diciembre de 1979, los expertos confirmaron que el mal había sido erradicado para siempre del planeta.


