Economía
Goldman Sachs rebaja sus estimaciones del precio del Brent tras un acuerdo entre EE. UU. e Irán para reabrir el estrecho de Ormuz antes de lo previsto.

Goldman Sachs ajustó a la baja sus previsiones para el precio del crudo Brent en el cuarto trimestre del año, reduciéndolo de 90 a 80 dólares por barril. Asimismo, disminuyó su estimación del precio medio para 2027, de 80 a 75 dólares, tras la firma de un acuerdo preliminar entre Estados Unidos e Irán para reabrir el estrecho de Ormuz.
En una nota de investigación publicada el lunes por la noche, analistas del banco de inversión señalaron que ahora esperan que las exportaciones del Golfo vuelvan a los niveles previos al conflicto para finales de julio, en lugar de finales de agosto como se había previsto anteriormente.
Los precios del petróleo retrocedieron el martes, tras caer cerca de un 5 % hasta alcanzar su nivel más bajo desde el 10 de marzo, luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara la firma de un memorando de entendimiento para poner fin a la guerra entre Estados Unidos e Israel con Irán, que había cerrado el estrecho de Ormuz.
Antes del conflicto, aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado atravesaba este paso estratégico.
Los contratos futuros del crudo Brent bajaron un 0,3 % hasta situarse en 82,94 dólares por barril, mientras que los futuros del crudo West Texas Intermediate (WTI) estadounidense descendieron un 0,1 % hasta 80,66 dólares por barril. Goldman Sachs prevé que el precio medio del WTI alcance los 75 dólares en el último trimestre del año y los 70 dólares en 2027.
El banco también anticipa una recuperación algo más fuerte de la demanda durante la segunda mitad de 2026 y en 2027, impulsada por una mejora en el poder adquisitivo.
Goldman Sachs indicó que los riesgos que afectan las perspectivas de suministro de petróleo en Oriente Medio son duales. Por un lado, la reapertura de las exportaciones de petróleo de los países del Golfo a niveles previos al conflicto podría implicar un aumento de 12 millones de barriles diarios en el flujo a través del estrecho de Ormuz respecto a los niveles actuales.
No obstante, los analistas advirtieron que la reanudación de los combates y los ataques a embarcaciones en la zona podrían mantener las exportaciones y la producción en niveles bajos durante un período prolongado, mientras que la eliminación de posibles minas en la zona podría requerir un tiempo considerable.



