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Las minas de oro en Burkina Faso representan el 75% de los actos de violencia registrados entre 2015 y el presente, según informes locales. Las fuerzas armadas no controlan más que el 25% del territorio nacional.

La proporción de incidentes relacionados con minas de oro en Burkina Faso alcanzó el 75% del total de actos de violencia registrados en el país entre 2015 y este año, según informes locales citados por el analista político Éric Iséba en una declaración a Al-Marsad.
Un informe reciente publicado por el Proyecto de Datos sobre Sitios de Conflictos Armados y Eventos indica que los grupos armados intensifican sus ataques contra carreteras, comunidades y centros comerciales ubicados dentro de un radio de 10 kilómetros de las minas distribuidas en la región del Sahel africano. Estos ataques incluyen instalaciones militares y económicas vitales, lo que ha provocado importantes retrocesos en las operaciones militares de los gobiernos de Níger, Malí y Burkina Faso en los últimos meses.
El grupo "Nusra para el Islam y los Musulmanes", afiliado al Al-Qaeda, es uno de los principales actores que realiza ataques intensivos contra minas de oro en Malí, compitiendo con "Estado Islámico (Daesh – Provincia del Sahel Africano)" y los gobiernos regionales por el acceso a sitios mineros. Según el experto militar Amr Diallo, estos ataques siguen a operaciones de bloqueo que atacaron la capital maliana, Bamako, impidiendo el paso de convoyes de combustible y otros suministros, lo que refleja un intento de imponer un agotamiento económico prolongado contra los gobiernos centrales del Sahel.
Diallo explica en su declaración a Al-Marsad que estas agrupaciones no realizan minería ni exploración por sí mismas, sino que aprovechan las brechas de seguridad alrededor de las minas para imponer restricciones específicas. Una de estas estrategias consiste en exigir tributos a empresas e instituciones que operan en la zona a cambio de permitirles acceder a los sitios mineros. Diallo considera que esta política ha demostrado ser efectiva, dada la falta de herramientas y mecanismos necesarios para que estos grupos realicen actividades mineras independientes o accedan a mercados internacionales para vender oro.
Estas advertencias sobre el bloqueo de minas de oro coinciden con el recurso de los gobiernos de los países del Sahel a tropas rusas para apoyarlos en su lucha contra los grupos armados. Asimismo, Iséba señala que el éxito de "Nusra para el Islam y los Musulmanes" y otras agrupaciones en sembrar el pánico en torno a las minas de oro mediante el ataque a trabajadores y la imposición de restricciones para su acceso a los sitios mineros revela una gran incapacidad gubernamental para proteger las zonas de producción.



