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Terminó el plazo de 60 días para alcanzar un acuerdo entre EE.UU. e Irán sin lograr avances concretos. La tensión persiste y la guerra podría prolongarse.

Finalizó a medianoche del domingo el plazo de 60 días establecido para alcanzar un acuerdo más amplio entre Estados Unidos e Irán, sin lograr avances tangibles hacia una solución definitiva que ponga fin a la guerra y establezca un marco para abordar las cuestiones disputadas, en primer lugar el programa nuclear iraní.
El presidente estadounidense Donald Trump y su homólogo iraní Masoud Pezeshkian firmaron el 17 de junio una memorando de entendimiento de 14 puntos, con mediación principal de Pakistán, con el objetivo de detener las acciones militares y preparar el camino para un acuerdo final en 60 días.
Este acuerdo provisional llegó tras más de tres meses de combates mortíferos que causaron perturbaciones generalizadas en el comercio del Golfo Pérsico, especialmente en las exportaciones de petróleo y gas, y contemplaba disposiciones sobre la reapertura del estrecho de Ormuz, la reducción de algunas restricciones financieras impuestas a Irán, así como la definición de un marco para futuras negociaciones sobre su programa nuclear.
Pero el acuerdo entró rápidamente en crisis debido a desacuerdos sobre el estrecho de Ormuz, antes de que se reanudaran los ataques militares a finales de junio.
El 8 de julio, Trump anunció que el memorando de entendimiento había quedado "caducado".
Con la tensión persistente y la ausencia de una solución duradera, Estados Unidos enfrenta el riesgo de involucrarse en una guerra de larga duración, mientras disminuyen sus existencias de armamento, según informó la cadena CNN.
También destacó que ejercer presión económica sobre Irán forma parte esencial de la estrategia estadounidense actual.
En contrapartida, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Aragchi, dijo el sábado que su país no había tomado ninguna decisión sobre reiniciar las negociaciones con Estados Unidos.
La cadena estadounidense indicó que la relación entre Washington y Teherán entra en una fase más incierta tras el vencimiento del plazo de sesenta días sin acuerdo, mientras persisten las presiones económicas y militares y aumentan las disputas sobre el futuro de las negociaciones, el estrecho de Ormuz y el programa nuclear iraní.


