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Estados Unidos e Irán avanzan hacia un acuerdo con firma electrónica
Estados Unidos e Irán se preparan para firmar electrónicamente un acuerdo que podría poner fin a la guerra, según anunció Pakistán y confirmó Donald Trump.

El término "firma electrónica" cobró relevancia tras el anuncio de Pakistán el sábado sobre el uso de este método digital para formalizar un acuerdo entre Estados Unidos e Irán una vez concluido, un paso que podría facilitar el fin del conflicto entre ambos países.
El primer ministro paquistaní, Shabaz Sharif, afirmó que el "acuerdo de paz" entre Washington y Teherán está "más cerca que nunca" y que su país se prepara para realizar la "firma electrónica" del documento, estimando que se completará en un plazo de 24 horas. Posteriormente, el presidente estadounidense Donald Trump confirmó que la firma se llevaría a cabo el domingo.
El uso de la firma electrónica en este contexto ha generado interrogantes sobre sus diferencias con la firma tradicional, dado que los acuerdos políticos importantes suelen valorarse también por el simbolismo y los mensajes que transmiten las ceremonias de firma convencionales.
La firma manual implica el uso de un bolígrafo sobre documentos en papel para demostrar la aprobación de su contenido, siendo habitual en acuerdos oficiales y tratados durante actos públicos. En contraste, la firma electrónica es un medio digital que certifica la aprobación sin necesidad de soporte físico, utilizando cifrado y certificados digitales para verificar la identidad del firmante y garantizar la integridad del documento.
En el año 2000, el Congreso de Estados Unidos aprobó la ley "Electronic Signatures in Global and National Commerce Act" (ESIGN Act), que otorga a las firmas y registros electrónicos la misma validez legal que los documentos en papel en transacciones comerciales nacionales e internacionales. Esta legislación establece que ningún contrato, registro o firma puede ser invalidado por haberse realizado en formato electrónico.
En la Unión Europea, el reglamento eIDAS regula el uso de firmas electrónicas, concediendo a ciertos tipos de firmas digitales un valor legal equivalente al de la firma tradicional en determinadas circunstancias, según la Comisión Europea.
Andrea Stricker, subdirectora del programa de no proliferación nuclear en la Fundación para la Defensa de las Democracias (FDD) en Washington, señaló que no existe una diferencia legal práctica entre firmar electrónicamente o de forma presencial. Sin embargo, recordó que la legislación estadounidense exige que cualquier memorando de entendimiento sea remitido al Congreso en un plazo de cinco días tras la firma.
Stricker añadió en una entrevista con Al-Sharq que probablemente ambas partes prefieran evitar una ceremonia formal de firma debido a la relación hostil y el estado de guerra entre ellas. Destacó que tanto Washington como Teherán aprovechan los avances tecnológicos actuales que permiten firmar electrónicamente y evitar un encuentro directo "incómodo".
No obstante, advirtió que una de las principales desventajas de la firma electrónica entre partes que no confían mutuamente es el riesgo de que, sin una ceremonia o presencia conjunta, pueda cuestionarse posteriormente la autorización legal o formal del firmante. Según Stricker, esta preocupación es probablemente más significativa dentro del sistema iraní.
Estados Unidos e Irán están próximos a firmar electrónicamente un memorando de entendimiento que extiende la tregua por 60 días, preparando el terreno para una "segunda fase" de "conversaciones técnicas" sobre asuntos pendientes. El documento, enviado por correo electrónico, es oficial y constituye un método adecuado para evitar imágenes conmemorativas o cobertura mediática en un periodo delicado, evitando ceremonias excesivas y permitiendo concluir el acuerdo sin viajes ni encuentros directos, lo que resulta conveniente para ambos países, explicó Oliver McTernan, experto internacional en resolución de conflictos y cofundador de la organización británica Forward Thinking.
Sobre el mecanismo de la firma electrónica, McTernan indicó que es un procedimiento muy simple que consiste en insertar el nombre del firmante al final del documento junto con la fecha, en lugar de realizar una firma tradicional en papel.
Hasta ahora, no existen muchos precedentes de acuerdos de paz entre grandes naciones firmados íntegramente por medios electrónicos, como se ha planteado para Irán y Estados Unidos. Sin embargo, en los últimos años, el uso de firmas electrónicas se ha extendido en transacciones gubernamentales y comerciales internacionales, adoptado también por organizaciones internacionales en varios documentos y memorandos, especialmente durante la pandemia de COVID-19 que aceleró la transición hacia procedimientos digitales.
McTernan recordó que uno de los antecedentes más destacados en la firma electrónica de acuerdos internacionales ocurrió en julio de 2020, cuando la Comisión Europea y el Banco Mundial firmaron electrónicamente un acuerdo marco financiero, siendo la Comisión la primera en utilizar su sistema propio de firma electrónica cualificada EU Sign. También mencionó que en 1998 se firmó electrónicamente un comunicado conjunto entre Estados Unidos y la República de Irlanda sobre comercio electrónico, considerado uno de los primeros acuerdos electrónicos entre dos estados soberanos.
El experto añadió que el derecho internacional y las prácticas relacionadas con la celebración de acuerdos han incrementado en las últimas décadas el reconocimiento de las comunicaciones y firmas electrónicas, destacando que en 2005 la ONU adoptó un convenio sobre el uso de comunicaciones electrónicas en contratos internacionales.
Según reportes de CNN, la decisión de firmar electrónicamente el memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán se tomó en las últimas horas para acelerar la conclusión del acuerdo y evitar posibles obstáculos de última hora. La cadena informó que Trump había previsto inicialmente una firma presencial en Europa con la participación del vicepresidente J. D. Vance como representante estadounidense, pero esos planes no se concretaron.
Fuentes indicaron que el cambio a la firma electrónica responde en parte a razones logísticas y de seguridad, ya que ni el presidente ni el vicepresidente estadounidense viajan simultáneamente al extranjero para garantizar la seguridad y continuidad del gobierno. Trump se prepara para asistir el lunes a la cumbre del G7 en Francia, mientras que la participación de Vance en una ceremonia presencial en Europa implicaría complicados arreglos de viaje previos a la salida del presidente.
El recurso a la firma electrónica busca asegurar la rápida finalización del acuerdo, ante el temor de algunos mediadores de que retrasos en la firma puedan generar nuevos obstáculos o que alguna de las partes se retracte de sus compromisos.
Expertos occidentales e iraníes consideran que la firma electrónica en un posible acuerdo entre Teherán y Washington va más allá del aspecto técnico, involucrando consideraciones políticas y diplomáticas. Este método permite concluir el acuerdo sin necesidad de una ceremonia conjunta ni encuentro directo entre los funcionarios de ambos países.
Además, ofrece mayor flexibilidad y rapidez para completar los trámites, especialmente dado el contexto de relaciones complejas entre Washington y Teherán y las posibles sensibilidades políticas internas y externas que implicaría una firma o reunión presencial.
McTernan señaló que la reticencia de Irán a celebrar un encuentro directo con el vicepresidente estadounidense podría estar vinculada más a motivos políticos internos que a cuestiones procedimentales, ya que el liderazgo iraní busca preservar su imagen y dignidad nacional ante la opinión pública interna.
Por su parte, Mostafa Pour, director del Centro de Estudios Estratégicos de Irán, afirmó a Al-Sharq que la firma electrónica no representa una diferencia legal sustancial respecto a la firma tradicional, sino que refleja la naturaleza de una fase transitoria entre la guerra y la búsqueda de una solución, dada la incapacidad de cualquiera de las partes para lograr una victoria decisiva y el deseo mutuo de evitar un desgaste prolongado.
Pour añadió que Washington busca acelerar un acuerdo que limite las repercusiones económicas, como la inflación y la crisis del estrecho de Ormuz. También señaló que la ausencia de encuentros directos o saludos formales responde al estado de hostilidad existente y al interés de ambas partes en evitar escenas políticas sensibles internamente, junto con diferencias en los tiempos y simbolismos de cada lado.
El presidente estadounidense Donald Trump anunció el sábado que el esperado acuerdo con Irán se firmará el domingo y aseguró que el estrecho de Ormuz se abrirá "inmediatamente para todos" tras la firma. Subrayó que el nuevo acuerdo es "totalmente opuesto" al pacto nuclear firmado por la administración del expresidente Barack Obama.
Trump afirmó en una publicación en la plataforma Truth Social que el acuerdo nuclear de 2015, conocido como Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA), representaba "un camino fácil y allanado hacia la posesión de armas nucleares", y consideró que Irán habría obtenido dichas armas hace seis años si el acuerdo hubiera continuado vigente.
El presidente agregó que el pacto que negocia su administración constituye "un muro de contención contra la posesión de armas nucleares", asegurando que Irán "ya no desea armas nucleares y no las obtendrá por compra, desarrollo o cualquier otro medio".
Asimismo, enfatizó que el acuerdo no contempla la entrega de fondos a Irán y que "no se transferirá dinero" a Teherán bajo este pacto. También indicó que Estados Unidos trabajará "en el momento adecuado y tras la estabilización de la situación" para recuperar materiales nucleares restantes enterrados bajo instalaciones iraníes bombardeadas, los cuales serán desactivados y destruidos, ya sea en Irán o en territorio estadounidense.
Trump manifestó su intención de colaborar con Irán y países de Oriente Medio en la próxima etapa, esperando que el proceso se complete "rápida, fácil y fluidamente". Finalizó su mensaje advirtiendo que Estados Unidos dispone de una "opción final alternativa" si la vía diplomática fracasa, aunque expresó su deseo de no tener que recurrir a ella.
El presidente no detalló el mecanismo de firma ni el nivel de representación en la ceremonia, ni especificó el lugar donde se realizará.
En paralelo, Axios informó que el memorando de entendimiento previsto se firmará electrónicamente el domingo, tras casi tres meses de negociaciones mediadas por Pakistán, Catar, Egipto y Turquía. La plataforma señaló que el acuerdo podría contribuir a poner fin a la guerra regional y estabilizar los mercados energéticos globales.
El primer ministro paquistaní Shabaz Sharif publicó en la red social X que están "más cerca que nunca de un acuerdo de paz" y que, tras la finalización del texto en las próximas 24 horas, Pakistán se prepara para la firma electrónica inmediata, seguida de conversaciones técnicas la semana siguiente.
Posteriormente, el Ministerio de Exteriores de Pakistán confirmó que la ceremonia de "firma electrónica" se realizará el domingo.
Axios citó a funcionarios estadounidenses y fuentes de los países mediadores que indicaron que la firma será virtual principalmente por razones logísticas. Un funcionario estadounidense declaró que Estados Unidos e Irán están "muy cerca" de un acuerdo, con probabilidades de firma entre el 80 y 85%.
Las fuentes explicaron que uno de los motivos principales para optar por la firma electrónica es que el vicepresidente estadounidense J. D. Vance, líder del equipo negociador, no podría regresar a Estados Unidos antes de que Trump parta hacia la cumbre del G7 en Francia el lunes si participara en una ceremonia presencial.
Funcionarios estadounidenses señalaron que Trump realizará el martes reuniones en Francia con líderes del G7, así como encuentros bilaterales con mandatarios de Egipto, Catar y Emiratos Árabes Unidos, enfocándose en oportunidades regionales derivadas del fin del conflicto con Irán.
También se espera que los participantes aborden el tema del estrecho de Ormuz y los esfuerzos liderados por Reino Unido y Francia para formar una coalición internacional destinada a eliminar minas y garantizar la seguridad de la navegación en la zona.
Fuentes de todas las partes involucradas informaron a Reuters que el memorando de entendimiento incluye la reapertura del estrecho de Ormuz y el levantamiento del bloqueo naval estadounidense sobre los puertos iraníes, con negociaciones posteriores sobre el programa nuclear iraní.
Shabaz Sharif reiteró el sábado que el acuerdo para poner fin a la guerra entre Estados Unidos e Irán está "más cerca que nunca" y que es probable que se complete en 24 horas. Añadió que Pakistán se prepara para la firma electrónica inmediata, seguida de conversaciones técnicas la semana siguiente.
Sharif, quien lidera los esfuerzos de mediación, agradeció a Estados Unidos e Irán por su "compromiso continuo durante las negociaciones" y expresó su gratitud a los países de la región por su apoyo, confiando en que este acuerdo histórico sentará una base sólida para una paz duradera.
En el mismo contexto, el ministro de Exteriores paquistaní, Ishaq Dar, saludó el sábado el "progreso alentador hacia un entendimiento entre Estados Unidos e Irán" para poner fin a la guerra, y señaló que conversó con su homólogo suizo Ignazio Cassis, anticipando que el acuerdo se firmará en Ginebra.
Según un comunicado del Ministerio de Exteriores paquistaní, Dar y Cassis expresaron su esperanza de que los esfuerzos estadounidenses e iraníes contribuyan a la paz y estabilidad regional.
Varios informes sugirieron que la firma del acuerdo entre Estados Unidos e Irán tendrá lugar en Ginebra, y que altos funcionarios paquistaníes viajarán a la ciudad para asistir a la ceremonia.
Estados Unidos e Irán indicaron el viernes que están próximos a un acuerdo para poner fin a la guerra, con un alto funcionario estadounidense señalando que ambas partes acordaron un texto preliminar y que Washington espera su firma en los próximos días.
Por su parte, el ministro iraní de Exteriores, Abbas Araghchi, afirmó que el acuerdo aún puede modificarse, pero sostuvo en una entrevista con la televisión oficial iraní que Irán salió fortalecido de la guerra, declarando: "Irán es el vencedor en la guerra con Estados Unidos".
Axios reveló que el presidente estadounidense Donald Trump informó al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu durante una llamada telefónica el jueves que un acuerdo con Irán podría firmarse en días.
Aunque la administración Trump presentó el memorando de entendimiento como un gran triunfo diplomático, el acuerdo establece una tregua de 60 días que dará paso a negociaciones más complejas sobre sanciones y el programa nuclear iraní, las cuales podrían prolongarse por meses o más.
Según diversas fuentes, el memorando contempla la reapertura del estrecho de Ormuz y el levantamiento del bloqueo naval estadounidense sobre los puertos iraníes, con negociaciones posteriores sobre el programa nuclear durante 60 días.
Un funcionario estadounidense declaró el viernes que el acuerdo cumple con los objetivos fundamentales de Trump y sitúa las negociaciones en "una posición muy favorable".
Los borradores del acuerdo, según fuentes occidentales e iraníes, indican que Estados Unidos podría liberar miles de millones de dólares en activos iraníes congelados y aliviar sanciones petroleras a cambio de la reapertura del estrecho.
Sin embargo, Araghchi afirmó que Irán rechaza desmantelar completamente su programa nuclear, prefiriendo el término "reducción del enriquecimiento de uranio altamente puro" en lugar de su eliminación total.
El funcionario estadounidense explicó que los detalles sobre el desmantelamiento del programa nuclear iraní aún no están definidos y se discutirán tras la firma del memorando preliminar.
Agregó que la firma del documento dará inicio a negociaciones de 60 días para establecer mecanismos prácticos para eliminar materiales nucleares y desactivar instalaciones relacionadas.
Intermediarios civiles y militares iraníes confirmaron que el líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, está "cómodo" con la idea del acuerdo, aunque no se ha confirmado una aprobación final y directa del líder.
Aún no está claro si Irán aceptará posteriormente las condiciones estadounidenses sobre el programa nuclear ni la duración de esas negociaciones.
Un funcionario estadounidense reiteró que Estados Unidos e Irán están "muy cerca" de un acuerdo, con probabilidades de firma entre 80 y 85%.
El funcionario señaló que los beneficios económicos se otorgarán gradualmente conforme Irán cumpla con los términos del acuerdo, indicando que la entrega de uranio altamente enriquecido dará lugar a cierto alivio financiero, y el desmantelamiento de instalaciones nucleares generará mayores beneficios económicos.
No se especificó qué instalaciones nucleares serán desmanteladas ni por cuánto tiempo Irán deberá suspender el enriquecimiento de uranio, puntos clave en las negociaciones.
Tampoco se aclaró cómo se extraerá y eliminará el combustible nuclear iraní, especialmente porque gran parte fue enterrado bajo los escombros de la planta nuclear de Isfahán tras un bombardeo estadounidense el año anterior.
Fuentes consultadas por Reuters mencionaron la posibilidad de discutir compensaciones de guerra para Irán y el abandono de antiguas demandas estadounidenses sobre restricciones al programa de misiles iraní, algo que fue negado por el funcionario estadounidense.
El funcionario enfatizó que Irán no recibirá fondos antes de cumplir sus compromisos, incluyendo la reapertura del estrecho de Ormuz, y que no habrá financiamiento iraní a grupos asociados, describiendo el acuerdo como "basado en el desempeño".
Afirmó que el acuerdo no se limitará al ámbito nuclear, sino que podría conducir a un marco de paz regional más amplio, que incluiría a Israel, Líbano, países del Golfo e Irán, con la condición de que Teherán detenga el financiamiento a grupos armados aliados a cambio de garantías sobre su soberanía y seguridad regional.
En contraparte, Irán obtendría alivio de sanciones económicas y un camino para su reintegración en la economía global.
Axios informó, citando a un funcionario estadounidense, que Trump comunicó a Netanyahu que Washington espera firmar un acuerdo con Irán en los próximos días, describiéndolo como "un gran acuerdo" y "el momento de poner fin a esta guerra".
Cuando Netanyahu apoyó la guerra junto a Trump, no esperaba que terminara de esta manera, y había expresado desde el inicio que creía que el conflicto podría conducir a un cambio de régimen en Teherán.
Netanyahu declaró el viernes que Tel Aviv no es parte de las negociaciones con Irán ni formará parte del acuerdo.
Mientras Araghchi sugirió que el acuerdo podría poner fin a la guerra israelí en Líbano e incluir una retirada israelí de zonas ocupadas en el sur del país, el ministro israelí de Defensa, Yisrael Katz, afirmó que Israel no se retirará, mantendrá su libertad de acción y ha ordenado al ejército, junto con Netanyahu, prepararse para impedir que Irán adquiera armas nucleares y conservar la capacidad de actuar de forma independiente contra Teherán.
Axios señaló que algunos funcionarios en Washington consideran que Netanyahu podría obstaculizar el acuerdo incluso si este entra en vigor.
El primer ministro paquistaní Shabaz Sharif anunció la consecución de un "texto final acordado" para el acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán, lo que indica un avance hacia el fin del conflicto.
Con el aumento de tensiones con Irán a comienzos de semana, Netanyahu planeaba realizar ataques masivos contra infraestructuras energéticas y de otro tipo, pero Trump lo detuvo en el último momento, según el sitio estadounidense.
Desde entonces, Netanyahu se ha mantenido alejado de los detalles, contactando a sus aliados en Washington para informarse sobre las negociaciones de Trump con Irán, según una fuente estadounidense cercana al tema.
La publicación de Trump el jueves sobre el acuerdo sorprendió a Netanyahu, según esa fuente.
Un funcionario estadounidense afirmó a la prensa que confían en que, una vez que los israelíes conozcan los términos completos del acuerdo y comprendan que Irán debe cumplir primero sus compromisos para recibir beneficios, se sentirán tranquilos.
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