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El presidente iraní Masud Beshkiyan afirmó que Irán no busca la guerra pero responderá con firmeza a cualquier agresión, tras un ataque estadounidense el domingo en la isla Lark, cerca del estrecho de Ormuz.

El presidente iraní Masud Beshkiyan declaró el lunes que su país no persigue la guerra, aunque reaccionará con firmeza ante cualquier acto de agresión. Su declaración constituye la primera posición oficial de Irán tras el ataque estadounidense ocurrido el domingo en la isla Lark, ubicada en las cercanías del estrecho de Ormuz.
Beshkiyan hizo estas declaraciones poco antes de partir desde Teherán rumbo a Biskek, capital de Kirguistán. En ese momento subrayó que Irán ha dejado clara su postura ante la comunidad internacional: no aspira al conflicto armado, pero no permanecerá inactivo frente a ningún acto de agresión y aplicará una respuesta contundente contra los agresores.
El mandatario advirtió que la persistencia de las tensiones y la inestabilidad en la región no beneficia los intereses de ningún Estado y podría generar desafíos compartidos para todos los países involucrados.
Este pronunciamiento se produce tras el ataque estadounidense registrado el domingo en la isla Lark, considerado el primer ataque estadounidense conocido contra territorio iraní desde finales de julio del año pasado.
Beshkiyan viajó a Biskek para participar en la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái, que se celebra allí durante dos días. Durante el encuentro, está previsto que pronuncie un discurso y mantenga reuniones con autoridades kirguisas y con líderes de otros Estados miembros de la organización.



